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Diario de Mallorca

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Mallorca

«Faltan jóvenes en política, deberíamos tener más peso»

Las juventudes de los partidos reclaman una participación mayor para evitar la desafección - «El modelo clásico muchas veces sirve para reproducir las peores dinámicas y perpetuarlas»

Un grupo de jóvenes, en una protesta, reclamando más medidas para hacer frente al cambio climático.

Los expertos llevan años señalando que existen riesgos claros para la democracia cuando los políticos que detentan el poder no conocen otra realidad que la de sus respectivos partidos políticos. Entrar en las juventudes para acabar al frente de gobiernos e instituciones públicas. Pero ¿para qué sirven las nuevas generaciones? ¿Tiene peligro militar desde muy joven? ¿Los políticos han perdido el vínculo con las generaciones anteriores?

Ares Fernández es el secretario general de las Juventudes Socialistas de Balears. Explica que la participación juvenil en la política es «esencial para tener una democracia viva y despierta» porque si la ciudadanía no cuenta con los jóvenes como sujetos activos «no tendremos una sociedad madura»: «Hay que generar esos espacios. Aunque no digo que la única forma de hacer política sea desde los partidos, pero son la representación de la voluntad popular y son una de las principales vías de participación de la juventud».

Lourdes Roca, presidenta de Nuevas Generaciones del PP, considera que son un «punto fuerte» dentro del partido porque todos los jóvenes se ven representados gracias a su trabajo. En su caso, destaca la «suerte» que tienen porque Marga Prohens también procede de las juventudes, aunque confiesa que han tenido líderes más alejados de sus preocupaciones.

Maria Victòria Llull, líder de Mallorca Nova, juventudes vinculadas a Més per Mallorca, afirma que estas organizaciones deben ser un altavoz para que los jóvenes puedan expresar cómo les afectan las políticas que se aplican: «No es lo mismo una persona de 16 que una de 30 años. Yo misma me he encontrado con amistades que viven situaciones muy diferentes a la mía. Las juventudes tienen que ser espacios donde nos juntemos jóvenes con situaciones diferentes para poner en común nuestras propuestas y hacérselas llegar a los partidos».

Pese a no tener unas juventudes concretas, la diputada nacional de Podemos Lucía Muñoz argumenta que están vinculados a Rebeldía, la organización juvenil del partido a nivel estatal: «Son necesarios porque hay una relación de poder entre los adultos y los jóvenes. Tenemos un espacio propio en el que establecemos un discurso y podemos discutir sobre sus preocupaciones». Muñoz reniega del «modelo clásico de juventudes» porque, dice, «muchas veces sirve, como ha pasado en el Partido Popular, para reproducir las peores dinámicas de los partidos y perpetuarlas».

Perfiles jóvenes con poder

Acerca de la necesidad de apostar por perfiles jóvenes en los puestos de poder, Fernández cuenta que ellos tienen dos diputados en el Parlament: Irene Triay y él mismo. Además de Alicia Homs como eurodiputada: «Nos dan la oportunidad de participar directamente en el proyecto político, pero pensamos que deberíamos tener más peso. Falta gente joven en política. Con Armengol tenemos una relación muy especial, ella fue militante de juventudes socialistas y se nota. Las Juventudes Socialistas siempre han estado más a la izquierda que el PSOE. A veces vamos más allá que el partido». Así, considera que las juventudes deben servir un lobby político donde debatir y formarse para hacer propuestas: «Son imprescindibles para que los partidos avancen en cuestiones que, de otra forma, no tendrían en cuenta». 

Ares Fernández, secretario general de las Juventudes Socialistas de Baleares. PSIB

No obstante, Roca expresa que en el PP siempre se les ha hecho caso, pero ahora mucho más por la llegada de Prohens al frente del partido: «Los líderes actuales han crecido en las Nuevas Generaciones y saben cómo funciona. Un ejemplo claro es que nos dejaron hacer todas las enmiendas a la Ley de Juventud. Confiaron en nosotros desde el primer momento». 

Muñoz, por su lado, matiza que dentro de Podemos los jóvenes y los mayores se relacionan con «plena igualdad» porque tienen mucha gente joven desde que comenzó el proyecto, y algunos con cargos de responsabilidad: «Dos ejemplos claros son nuestra secretaria general, Ione Belarra, y la ministra de Igualdad, Irene Montero. Ambas tienen 34 años. Podemos es un partido joven, por lo que no hablamos de un proceso de integración». 

Lourdes Roca, presidenta de Nuevas Generaciones del PP de Baleares. L.R.

Aunque sí coincide en que falta gente joven en los partidos y en los puestos de responsabilidad: «Esta reflexión ya se está haciendo a nivel europeo. El hecho de que haya un nivel de desafección política muy alto entre la gente joven pone en peligro la propia democracia. Si no hay una politización de los jóvenes hacia valores democráticos, existe un peligro reaccionario con el auge de la extrema derecha que pone en cuestión consensos que parecían asegurados».

Llull manifiesta que, pese a haber nacido hace poco tiempo, ya tienen dos miembros que participan directamente en la Ejecutiva de Més per Mallorca: «Esto nos permite tener voz dentro del partido y se nos escucha. Además, tenemos reuniones cada cierto tiempo con la Comisión Permanente».

Militar siendo joven: ¿peligro?

Sobre los peligros que puede conllevar implicarse en política desde muy joven, una de las consideraciones sobre las que hablan los cuatro líderes es la posible desconexión con la ciudadanía. En el caso de Fernández, asegura que este hecho se puede producir en cualquier perfil, lleve poco a mucho militando: «Nosotros lo tenemos más fácil porque estamos en contacto constante con la gente joven y compartimos esta situación de incertidumbre, pero sí que falta empatía y escucha activa en política, y dejar al lado la soberbia».

Roca incide en que no se puede generalizar, porque, pese a que algunas personas se han podido perder, la mayoría no lo ha hecho: «Igual según tu situación puedes no estar tan conectado, aunque para eso sirven las relaciones con otra gente. Incluso ahora estamos más conectados con la calle y nos reunimos con todo el que nos lo solicita». Por ello, destaca dos políticos de Balears concretos: los alcaldes de Alaró y Llucmajor, Llorenç Perelló y Éric Jareño. «Ambos son jóvenes y vienen de las nuevas generaciones. Entré en política para encontrar a gente afín y poder aportar mi visión», añade.

Lucía Muñoz, diputada nacional y responsable de las juventudes de Podemos.

Lucía Muñoz, diputada nacional y responsable de las juventudes de Podemos. PODEMOS

Muñoz reitera que, en su caso, esto no se ha producido porque empezó a militar cuando surgió Podemos en 2014 . Desde su punto de vista tiene más beneficios que peligros: «Militar es bueno, aunque no es lo mismo hacerlo en Podemos que en el PP. Tenemos varios casos de personas de nuestro partido que vive en pequeñas localidad y han sufrido acoso por parte de sus vecinos por el hecho de ser de Podemos».

La líder de Mallorca Nova expone que la respuesta sobre los peligros de militar desde joven es «compleja» porque la ventaja que tienen ellos es que, aunque algunos ya están dentro de la política, la mayoría no trabajan en ninguna institución pública: «El punto de inflexión está en si te dedicas o no a la política. Porque tu día a día cambia y puede ser más fácil que te absorba y perder la perspectiva de la calle. Aunque creo que esto te puede pasar siendo joven o mayor. Por ello, como muchos no nos dedicamos a la política tenemos una visión diferente». 

Maria Victòria Llull, secretaria general de Mallorca Nova. M.L.

De esta forma, Llull insiste en que es «esencial que no todos estén metidos en política porque en algún momento puedes perder la perspectiva de la cotidianidad de los ciudadanos» y, por tanto, las organizaciones políticas necesitan a gente que, al no estar dentro,» te ayuden a ver más allá»: «Fijarnos menos en la teoría y más en la práctica».

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