EL IB-Salut ha justificado esta mañana la caída el lunes del sistema informático de Atención Primaria en que el programa "tiene años y va quedando desfasado". Así ha explicado la incidencia el director general, Juli Fuster, después de que el programa colapsara e impidiera a los profesionales sanitarios consultar historiales o fijar nuevas citas.

"El programa que utiliza Atención Primaria tiene años y lo que sucede con los programas que tienen años es que van quedando desfasados. Por eso ya se está trabajando para tener uno nuevo. Lo que sucedió ayer [por el lunes] es que aparece una alarma cada vez que pones un diagnóstico por hipertensión. Si en un momento determinado muchos médicos ponen el diagnóstico por hipertensión, que es lo que sucedió, pasa que se saturó la base de datos y se bloqueó. El bloqueo duró unas horas, se solucionó, pero después el programa seguía trabajando y eso generó una gran lentitud. Hasta que los informáticos no supieron exactamente qué pasaba no pudo quedar solucionado definitivamente", ha subrayado Fuster durante una comparecencia para presentar un plan especial para potenciar la Atención Primaria.

"Nos duele cuando pasan estas cosas, te sientes impotente. Pero aquí juegan nuestros equipos de informática y la empresa dueña del programa, que es la que tiene las fuentes", ha añadido.