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Uno de cada diez adolescentes baleares se ha sentido presionado para enviar una imagen propia de carácter erótico por internet

Unicef presentó ayer en el Club de este diario un estudio sobre el impacto de la tecnología en la adolescencia. Tres mil estudiantes de las islas han participado en la encuesta

Un momento de la presentación del estudio, ayer, en el Club de este periódico.

El 96,3% de los jóvenes baleares pasa su tiempo libre frente a un móvil, una tablet o un ordenador. La edad media de acceso al primer móvil es de once años. El 98,5% emplea al menos una red social. Y uno de cada tres adolescentes hace un uso problemático de la red. Es cierto que internet ofrece un abanico amplio de opciones, pero también en demasiadas ocasiones se presenta como un universo con riesgos y con déficit de supervisión cuando hablamos de menores y el amplio uso que hacen de las herramientas digitales. Por ejemplo, uno de cada diez adolescentes baleares ha recibido por internet una proposición sexual por parte de un adulto. El 47% ha recibido en alguna ocasión contenido erótico a través de la red. O el 43,6 ha entrado en páginas web de contenido erótico, «unas cifras que son más elevadas en el archipiélago que en otras comunidades».

Estos datos son algunos de los que presentó Unicef ayer en el Club DIARIO de MALLORCA. La entidad dio a conocer el informe Impacto de la tecnología en la adolescencia, cuyos resultados a nivel de las islas han sido posibles gracias a la participación de un total de 14 centros educativos, lo que permitió disponer de una muestra inicial de 3.574 adolescentes que finalmente quedó compuesta por 2.982 adolescentes de entre 11 y 18 años.

La presidenta de Unicef en Balears, Mercedes del Pozo, se refirió a algunas de las conductas de riesgo online que han detectado en los adolescentes de las islas. «El contacto con personas desconocidas supone un preocupante caldo de cultivo para el grooming o engaño pederasta», señaló. «El 58,4% de los adolescentes isleños ha aceptado alguna vez a un desconocido en las redes sociales y el 22,7 llegó a quedar en persona con gente que conoció exclusivamente a través de internet».

Del Pozo también señaló que son muy preocupantes los datos relacionados con las conductas de sexting. «El 10,4% manifiesta haber enviado fotos o vídeos personales de carácter erótico o sexual y más del triple, el 31,2, manifiesta haberlos recibido, que es lo que se conoce como sexting pasivo», apunta. La encuesta también revela que el 15% de adolescentes baleares se han sentido presionados o se les ha intentado chantajear para que enviaran fotos o vídeos de carácter erótico y directamente el 4,6 sostiene que ha sido chantajeado para ello. El estudio también señala que aunque el sexting es practicado tanto por chicas como por chicos, las presiones las sufren en mayor medida ellas. 

Otra de las cuestiones altamente delicadas en el uso de internet son las prácticas de juego online. De los 3.000 alumnos de ESO encuestados en Balears, unos 1.500 confesaron haber apostado alguna vez dinero en este tipo de juegos, «lo que multiplica el riesgo de desarrollar a medio plazo una ludopatía». «Por eso es tan importante la mesa que se ha creado para cambiar la legislación en todos estos aspectos», señaló Del Pozo. Uno de cada cinco estudiantes apuesta algo al mes y el 4,5% se juega 30 euros. «Aunque la variedad de formatos es enorme, las apuestas deportivas, el bingo y el póker online son las modalidades que más aceptación tienen entre los estudiantes de secundaria», recoge el estudio. «Se ha podido comprobar, tal y como insisten los expertos, que al menos uno de cada diez adolescentes que juegan online podrían llegar a desarrollar una adicción al juego, en este caso el 15,5%», añade.

Otro de los apartados que más impactan por las cifras es el del ciberacoso. La tasa de víctimas por acoso escolar y ciberacoso en Balears son superiores a las del conjunto de España. Se ha calculado que la tasa de victimización de acoso escolar es del 37,7% y de un 24,3 en el caso del ciberacoso. Las mujeres son más víctimas de acoso que los hombres y este tipo de conductas se dan sobre todo en la primera etapa de la ESO. La tasa de depresión se multiplica por cuatro en aquellos adolescentes que han sufrido acoso escolar o ciberacoso. «Tanto en el caso del acoso escolar como del ciberacoso, las tasas de ideación suicida entre las víctimas se multiplican casi por cuatro».

Durante el debate de presentación, moderado por la periodista de este diario Mar Ferragut, los estudiantes Marc Moyá y Maria Albis del instituto de Binissalem expusieron su experiencia como cibermentores, un programa de IBJove donde alumnos se organizan en grupos, coordinados por un docente, para actuar como formadores de sus propios compañeros en el empleo de internet. «Muchas veces es más efectivo hacer una recomendación a un compañero de igual a igual o resolverle una duda que no que intervenga un padre o una madre», considera Maria Albis.

Herramientas dispersas 

Para la decana del Colegio Oficial de Ingeniería Informática de Balears, Juana Maria Perea, las herramientas que hay para el control parental del uso digital que hacen los hijos son «dispersas y diversas». «Tienes que estudiar qué quieres controlar y vigilar. Pienso también que las normativas que hay ahora mismo para acceder a ciertas páginas o redes son muy fáciles de burlar. Basta con mentir poniendo la fecha de nacimiento. Tampoco sabemos si comprueban si el mail es de un adulto cuando hemos de introducirlo. Al final, creo que toda la responsabilidad se delega en las familias, porque para las empresas cada usuario conectado es dinero», alerta. En este sentido, durante la charla se pidió una mayor colaboración de las empresas tecnológicas cuando se trata de la infancia y su protección. Otro de los problemas para los progenitores es la gran rapidez con que avanzan las aplicaciones y el escaso tiempo que tienen para investigarlas. «Te superan, cuando empiezas a dominar una, ya ha salido otra nueva», subraya.

Según la directora general de Primera Infancia, Amanda Fernández, desde la conselleria de Educación se están llevando a cabo distintas iniciativas para conseguir una competencia digital adecuada en los jóvenes. También explicó cómo se lucha contra el ciberacoso y el acoso en las escuelas de Balears. «Tenemos un protocolo que se ha exportado a otras regiones», indicó. 

La presentación, en la que también participó el responsable de derechos digitales de la infancia de Unicef, Nacho Guadix, la abrió el conseller de Educación Martí March, cuyo departamento ha colaborado en la elaboración del estudio.

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