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Diario de Mallorca

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Mallorca

Negueruela acude al rescate de Marí

El titular de Turismo intervino para desencallar las negociaciones entre el conseller de Movilidad y los transportistas - El acuerdo se saldó con 5,5 millones de euros en ayudas directas para los afectados tras la reunión en la calle Montenegro

Iago Negueruela y Josep Marí, este viernes, tras el acuerdo del jueves. DM

El conseller de Turismo, Iago Negueruela, podría ser perfectamente un personaje de western, sin especificar si sheriff o pistolero. El paro anunciado por los transportistas a causa de la escalada de precios del carburante colocó al Govern, y también al político gallego, en una situación muy complicada, que se vio agravada por la incapacidad de llegar a acuerdos satisfactorios por parte del titular de Movilidad y compañero de partido, Josep Marí. Los afectados declaraban que «no podemos seguir así» y, por tanto, tenían poco que perder.

Marí, poco ducho en el combate dialéctico, que suele ser una carrera de fondo, trató de buscar una solución al conflicto, aunque se topó con la realidad más tozuda: no había ninguna sintonía con la otra parte, los tiempos corrían en su contra y fiarlo todo a las decisiones del Gobierno central elevaba la temperatura de las conversaciones hasta la ebullición. 

Visto el fracaso de unas negociaciones que ni se acercaban a buen puerto y con la derecha agitando la calle, el Ejecutivo autonómico se vio obligado a mover ficha y sacó su habitual carta en situaciones de incendio descontrolado: Negueruela concertó una reunión con el conseller de Movilidad y el representante de los transportistas descontentos Ezequiel Horrach. Eso sí: las negociaciones tendrían lugar en su casa, concretamente en la sede de Turismo situada en la calle Montenegro.

El resultado: a las pocas horas ya había acuerdo para cancelar el paro y el Govern se comprometía a ayudarles con 5,5 millones de euros. El Ejecutivo resolvía así uno de sus principales escollos y daba por apagado el fuego principal. 

Con el trabajo hecho, Negueruela y su equipo decidieron que era el momento de desaparecer y dejar al conseller Marí el gusto de anunciar los detalles de lo acordado en su propia conselleria, donde había estado negociando hasta ese momento. Pero la realidad es que su intervención era inocultable porque el acuerdo llevaba su firma.

Lo ocurrido evidencia dos claves que vienen dándose desde hace tiempo y que se pueden simplificar con una frase proferida por un integrante del Pacto, que ya ha demostrado en alguna ocasión su querencia por la síntesis: «La Conselleria le ha venido grande, y en situaciones así necesitas un negociador que sepa aguantar el cuerpo a cuerpo». Esta afirmación está muy vinculada con la crítica ejercida por el diputado del Partido Popular, Sebastià Sagreras, que la semana pasada interpeló en la sesión de control al Govern a Marí para advertirle de que «su Conselleria hace agua por todos lados». Pese a ello, el acuerdo fue celebrado por el Govern porque era una bocanada de aire en tiempos de incertidumbre, pero la siguiente tarea es ardua: convencer de que es el candidato perfecto del PSIB para el Consell de Eivissa.

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