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Diario de Mallorca

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Un pueblo disperso y sin voz

Saharauis y activistas de Mallorca: «Volvemos a las armas, estamos empecinados en sobrevivir»

Saharauis y activistas de Mallorca califican de «traición» el plan del Gobierno de apoyar una autonomía en el Sáhara Occidental: «No nos olviden, seguiremos luchando por nuestra libertad»

Nafi Brahim y Adjla Kabadi, fotografiados el pasado jueves en el centro de Palma con la bandera saharaui. B. RAMON

España y Marruecos han decidido el destino de los saharauis sin escucharles a ellos. Reiteran que quieren la autodeterminación y rechazan de plano una autonomía que consideran inviable «en una dictadura que reprime y viola los derechos humanos». Anticipan que el conflicto armado que se reactivó hace más de un año cobrará una nueva dimensión porque está en juego su propia existencia.

«Traición» y «resistencia» son las dos palabras que más repiten los saharauis y quienes apoyan su causa estos últimos días. Con la primera definen la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de avalar el plan de autonomía en el Sáhara Occidental propuesto por Marruecos. Con la segunda, se refieren al presente y futuro de un pueblo dispuesto a defenderse con las armas hasta lograr la autodeterminación, que para ellos es sinónimo de supervivencia.

Victoria Català, Catalina Rosselló y Pep Bibiloni, de la Associació Amics del Poble Saharaui. | MANU MIELNIEZUK

«Nadie quería volver a las armas, y menos nuestros padres, que ya las tomaron. Nadie que la conozca quiere una guerra porque es derramamiento de sangre. Pero el pueblo saharaui está dispuesto a que la guerra dure cinco, diez o cincuenta años. Mis padres la vivieron, mi hermano mayor está en la guerra, también mis primos, nosotros estaremos y nuestros hijos estarán si es necesario. Porque el pueblo saharaui tiene el defecto de que está empecinado en sobrevivir». Habla Nafi Brahim, saharaui y mallorquín, nacido hace 32 años en los campamentos de refugiados de Tindurf (Argelia) y «activista desde que tengo conciencia».

La comunidad saharaui en Mallorca hierve de indignación después de que hace diez días el Gobierno anunciara por sorpresa su apoyo al plan marroquí de una autonomía para el Sáhara como la propuesta «más seria, realista y creíble» para resolver un conflicto en la excolonia española que se ha alargado durante más de 40 años. Se sienten piezas sacrificadas en beneficio de intereses económicos y diplomáticos.

Violación de derechos humanos

«Marruecos nos oprime y vulnera nuestros derechos como ciudadanos saharauis, y España se ha desentendido totalmente de su responsabilidad. Eso nos ha provocado una gran rabia y frustración. Además como mujeres sufrimos una doble discriminación: por un lado, somos víctimas de la misoginia que sufrimos en todos los países; por otro lado, por el hecho de pertenecer a un pueblo colonizado. Así que luchamos contra la misoginia y a la vez por nuestra libertad como pueblo; por la libertad del Sáhara y también de la mujer saharaui», manifiesta Adjla Kabadi, nacida hace 22 años en los campamentos de Tindurf y residente en Mallorca desde los diez.

Temen que el nuevo escenario empeore todavía más la situación de su pueblo en los territorios ocupados por Marruecos, donde describen un día a día marcado por una sistemática violación de los derechos humanos. «Somos un pueblo disperso. Una parte está en los territorios ocupados, donde sufren la represión marroquí. Otra parte está en los campamentos de refugiados, donde sufren miseria. Y luego estamos los de la diáspora. Mucha gente puede pensar que somos unos privilegiados porque hemos estudiado en Europa y hemos conocido otras culturas, pero estamos fuera de nuestro país, lejos de nuestras familias y sin poder formarnos culturalmente con nuestra propia cultura. Sufrimos un doble exilio», ilustra Brahim.

Madrid y Rabat han decidido por ellos pese a que, recuerdan, las Naciones Unidas apoyaron un referéndum de autodeterminación. «¿Cómo se puede conceder una autonomía en una dictadura cuyo rey lo es por la gracia de Dios? Una dictadura que reprime y en la que no existe la libertad de expresión. Solo cuenta la voluntad del pueblo saharaui, somos los únicos que podemos decidir por nosotros mismos y no aceptamos que otros lo hagan. Vemos cómo desde hace un mes Putin masacra a Ucrania, y vemos cómo desde hace 40 años la dictadura marroquí nos masacra a nosotros y ni mu. Nosotros no queremos que nos envíen armas, ni ayuda humanitaria. Solo que el Gobierno español no lo estropee más porque lo que ha hecho no es algo abstracto, no es solo política; ha dado vía libre para que Marruecos nos masacre como pueblo», expresa este joven.

«Es que nunca pueden prevalecer los intereses políticos por encima de los derechos humanos, eso es inaceptable», interviene Kabadi. «Es hipócrita que Pedro Sánchez acoja a los refugiados ucranianos y dé la espalda al pueblo saharaui y los deje abandonados sin darles voz ni voto», añade.

Primer viaje al Sáhara dels Amics del Poble Saharaui en 1987.

Primer viaje al Sáhara dels Amics del Poble Saharaui en 1987. AAPSIB

«Si resisten, nosotros también»

La Associació d’Amics del Poble Saharaui de les Illes Balears cumple 35 años de activismo en el archipiélago. Lleva a cabo el programa ‘Vacances en Pau’ de acogida de niños saharauis en la isla que los dos últimos años ha tenido que ser interrumpido por la pandemia. El anuncio del Gobierno ha sido una bofetada pero, advierten, van a seguir adelante con una lucha que en España y, particularmente en el archipiélago, ha contado siempre con un amplio respaldo social.

«Ha sido una traición al pueblo saharaui y a todos quienes les apoyamos. El PSOE ha accedido a un chantaje del rey de Marruecos para poner límites a la inmigración en Ceuta y Melilla. Y quieren convertir a Marruecos en un socio fiable cuando lo que ha demostrado es que nunca se han podido fiar de él. Cómo va a ser fiable una dictadura que viola los derechos humanos, encarcela a homosexuales y permite el matrimonio de niñas. Por no hablar de lo que está pasando en los territorios ocupados del Sáhara Occidental, donde los activistas son encarcelados, las mujeres violadas y los recursos naturales expoliados», lamenta Catalina Rosselló, presidenta de la asociación.

La guerra se reactivó en el Sáhara a finales de 2020 cuando el Frente Polisario —organización política y militar dominante en la República Árabe Saharaui Democrática— rompió un frágil alto el fuego al denunciar la muerte de civiles saharauis por parte de Marruecos. Desde entonces se han sucedido las escaramuzas militares, pero el conflicto amenaza con cobrar una nueva dimensión. Así lo cree Victoria Català, tesorera y miembro de la junta directiva de la asociación.

«Es un pueblo resistente por definición y han dado pruebas sobradas de ello durante 40 años. Hay cantidad de jóvenes saharauis que se han ofrecido para ir a la lucha porque la guerra se ha reanudado. Es una guerra de desgaste, de intervenciones puntuales, y entendemos que la lucha va a continuar. Los saharauis no van a parar y nosotros, como representantes del movimiento civil más importante que existe en España, seguiremos en nuestro puesto. Si ellos resisten, nosotros resistiremos. Todavía no se ha escrito la última página de esta crónica», advierte esta activista.

Pep Bibiloni es pediatra y miembro de la junta directiva de la asociación, además de coordinar el Programa Integral de Salud Infantil Saharaui (PISIS). «¿Por qué hay una solidaridad tan importante con este pueblo? En 1990, en el segundo o tercer viaje de la asociación a los campamentos, médicos y profesores les hicimos una visita. Nuestra sorpresa fue reconocer a compañeros de clase que habían estado en la Universidad en los mismos años que nosotros y habían vuelto a su territorio por la invasión de Marruecos. Pensaban que iban a ser solo 15 o 20 días, fueron con esta idea, y llevaban 15 años. No habían podido acabar la carrera, pero estaban allí en primera línea. Gracias a ellos hemos podido llevar a cabo nuestros proyectos de salud, como nuestro programa de urología tan importante y el programa PISIS», relata.

Todavía recuperándose del «zarpazo» que ha supuesto el anuncio del Gobierno español, Rosselló recuerda el primer viaje que tanto ella como Català realizaron allí en 1987. «Nos encontramos con un pueblo en guerra en el que las mujeres llevaban toda la organización del campamento, era modélico. Nos enamoramos y solo nos pidieron dos cosas: que difundiéramos su causa y sacáramos a sus niños en verano. Y es lo que hemos hecho. Balears lo ha hecho, y agradecemos a la población de las islas que siempre haya habido consenso en este tema. También agradecemos que la presidenta [Francina Armengol], siendo del PSOE ,diga que el pueblo saharaui tiene derecho a la libertad. Su causa es la de muchos ciudadanos», manifiesta.

Contra el olvido

Nafi Brahim y Adjla Kabadi reivindican que su lucha siga viva. «Quiero decir a los mallorquines que todo esto se hace en su nombre, sobre todo en el nombre de los votantes y militantes del PSOE. Que tengan conciencia de ello. Y no queremos armas, ni comida, solo que hablen de nosotros», subraya Brahim.

«Nuestra lucha siempre se ha dado a conocer mediante estallidos mediáticos, momentos puntuales, pero no ha sido algo del día a día. Me gustaría que no nos quedáramos en el olvido porque nosotros vamos a seguir resistiendo y luchando por nuestra libertad», concluye Kabadi.

Buscan familias de la isla para acoger a niños saharauis este verano

La Associació d’Amics del Poble Saharaui a les Illes Balears busca familias de las islas para acoger a niños saharauis este verano. De este modo, se reanudará el programa ‘Vacances en Pau’ que ha tenido que ser interrumpido los dos últimos años por culpa de la pandemia. El próximo jueves 31 a las 18:30 horas celebrarán una reunión informativa en el centre Flassaders de Palma.

El cambio de paradigma en el Sáhara no alterará los planes de la asociación. «Al contrario, estamos con mucha energía y fuerza para recuperar el programa. Y pensamos que la población estará todavía más sensibilizada», señala Pep Bibiloni.

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