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Diario de Mallorca

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Francia y Alemania inmovilizan yates rusos habituales en Baleares

España no ha tomado ninguna medida contra las lujosas embarcaciones de oligarcas en Mallorca y Barcelona, los países europeos actúan al comprobar que se aprestaban a zarpar

El ‘Dilbar’ de Usmanov ha navegado por aguas baleares y está basado en Barcelona. |

Alemania y Francia han tomado la delantera en la incautación de yates de lujo de oligarcas rusos que son habituales en aguas de Balears. Ayer mismo se formalizó la inmovilización o «arresto» en el puerto de Marsella del Amore Vero de Igor Sechin, un confidente y jefe de gabinete de Putin colocado al frente del gigante energético Rosneft. La intercepción se produjo cuando se aprestaba a abandonar aguas territoriales francesas.

Grabaciones de vídeo muestran al Amore Vero de 86 metros navegando por aguas de Eivissa y Formentera, donde es habitual desde su construcción hace nueve años en unos astilleros holandeses. El barco lucía entonces la denominación de St. Princess Olga, vigente hasta el divorcio en 2017 del magnate y su esposa Olga Sechina.

Las iniciativas contra los yates de lujo de los oligarcas han adquirido un valor simbólico, entre las sanciones derivadas de la invasión de Ucrania por parte de Rusia. La incautación más significativa corresponde a Alemania, que ha inmovilizado el Dilbar de Alisher Usmanov, la tercera fortuna de Rusia con sus 13 mil millones de euros. El accionista del Arsenal londinense posee el yate más importante del mundo por su tonelaje. Con 156 metros, se hallaba en los astilleros de Hamburgo para someterse a reparaciones y a la revisión invernal. El Reino Unido también ha congelado en paralelo los activos de Usmanov.

España no solo se ha dejado adelantar por sus socios de la Unión Europea, en la adopción de medidas drásticas para interceptar los grandes yates de magnates rusos. El Gobierno se ha limitado a solicitar el listado de megayates a las instalaciones náuticas de Balears. Dado que estas propiedades se adquieren por norma a través de sociedades intermedias difíciles de desentrañar, y a que navegan bajo pabellones de conveniencia, la red de detección posee numerosos agujeros y nula efectividad. De hecho, el Galactica Super Nova de Vagit Alekperov, presidente de Lukoil y también vecino de aguas de Balears, ya abandonó el puerto de Barcelona en cuanto empezó a rumorearse la adopción de represalias contras los gigantes marinos de los oligarcas.

Un tercer yate inmovilizado por Alemania en Hamburgo es el Luna, concebido originariamente para Roman Abramóvich. El juguete del propietario del Chelsea cuenta con dos helipuertos y aloja un pequeño submarino. Posee también un historial balear. Fue vendido al empresario azerí Farkhad Akhmedov, próximo a Putin y que ya ha sido sancionado por las autoridades estadounidenses.

Abramóvich concentró su fuerza náutica en los 140 metros del Solaris, también avistado en Mallorca. La inacción del Gobierno de Sánchez frente a los megayates conlleva un impacto adicional en Mallorca, donde se vivió la peripecia del marino ucraniano que intentó hundir el Lady Anastasia de Alexander Mikheev, el presidente del conglomerado ruso de venta de armamento. El barco no ha sido incomodado en Port Adriano, ni tampoco se ha tomado decisión alguna contra el Tango del oligarca ucraniano de obediencia rusa Viktor Vekselberg, que está siendo reparado en Astilleros Mallorquines.

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