Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El marinero que intentó hundir un yate ruso en Port Adriano ya está en Ucrania

7

El ucraniano que intentó hundir el yate ruso Lady Anastasia en Port Adriano ya está en Ucrania

Taras Ostapchuk, el marinero ucraniano que intentó hundir en Port Adriano el yate de su jefe ruso, ya está en Kiev, la capital del país, bombardeada por el conflicto bélico. En las fotografías que ha hecho llegar a este periódico, se puede ver el desabastecimiento en los supermercados y las barricadas para que evitar que las tropas entren en los edificios. En una de las imágenes, se le ve a él junto a varios milicianos. "Por mi seguridad, durante el toque de queda, una escolta armada me acompañó a casa", explica el ucraniano.

El pasado 27 de febrero, Taras Ostapchuk fue detenido tras abrir una espita del yate Lady Anastasia, propiedad de un millonario ruso dueño de fábricas de armamento, amarrado en Port Adriano, provocando una vía de agua que dejó inundada la sala de máquinas de la nave. Tras quedar en libertad con cargos fue a comprarse un billete de avión a Polonia para tratar de llegar a su tierra natal, Ucrania: "Por mi patria haré lo que haga falta", asegura.

Tras llegar a Varsovia el día siguiente, se las ha arreglado para encontrar un medio de transporte que le ha acercado hasta la frontera con su país. "Estoy decidido a luchar", afirmó en palabras a este diario justo antes de embarcar en el avión, reproduciendo lo que ya dijo en su declaración en el juzgado.

"Toda mi familia está en Ucrania", comenta afligido. "Por suerte, de momento ellos están en un sitio seguro", manifiestó el marinero. Una localización que prefiere no desvelar, y que con el avance de la guerra podría llegar a correr peligro.

Antes de que esto ocurra, el ucraniano promete que empuñará "las armas que hagan falta" para combatir contra los invasores: "Tengo que ir a luchar, es mi deber". "Por mí no tengo miedo, tenemos que ganar esta batalla", zanjó justo antes de emprender el viaje que le llevará hasta el epicentro de la tragedia europea más peligrosa de los últimos años.

Hace cinco meses que el yate Lady Anastasia, para el que Ostapchuk empezó a trabajar siete años atrás, atracó en Port Adriano. Durante este tiempo, desde el hotel en el que se alojaba, la televisión le mostraba a diario la escalada de tensión entre Rusia y Ucrania, un proceso que ha vivido con dolor y miedo por la integridad física de su familia.

El sábado por la mañana, decidió intentar hundir la nave en la que trabajaba, que pertenece Alexander Mijeev, el director general de una gran empresa armamentística rusa: "Lo hice para apoyar a mi país", explica. "De todas formas, no tenía una buena relación con mi jefe, para nada", apunta el ex oficial de máquinas, que señala que siempre ha habido diferencias entre Mijeev y él.

Compartir el artículo

stats