La Universitat de les Illes Balears (UIB) impartirá el doble grado en Educación Infantil y Primaria en las facultades de Mallorca, Menorca e Ibiza a partir del curso que viene. La formación se desarrollará en cinco años académicos y constará de un total de 366 créditos.

Según ha explicado el decano de la Facultad de Educación, Miquel Oliver, en una rueda de prensa este miércoles, se trata de una petición histórica de alumnos y profesores. La carrera ya se imparte en multitud de universidades públicas y privadas del país, y muchos estudiantes optaban por trasladarse a la Península con tal de poder cursarlo. De hecho, durante los últimos siete años, más de 150 universitarios de distintas sedes de la UIB terminaron uno de los dos grados de Infantil o Primaria y se matricularon en el otro después para tener ambas carreras. "Hace tiempo que lo planteamos, porque había mucha demanda social", ha señalado el decano.

El doble grado, aprobado por el Consell de Govern de la Universitat, tendrá un total de 70 plazas; 30 en el campus de Palma, 20 en Menorca y otras 20 en la sede de Ibiza y Formentera. La estructura del itinerario será similar a la que ya se sigue en otras facultades, especialmente en Cataluña. Habrá seis asignaturas por cada semestre —doce anuales, dos más que en los grados normales—, por lo que los estudiantes tendrán 366 créditos al terminar. Las prácticas curriculares tendrán una perspectiva "holística", han detallado desde la UIB, dado que abarcarán experiencias de las etapas educativas de ambas ramas de conocimiento (Infantil y Primaria).

En el caso concreto de Menorca e Ibiza, hace más de 20 años que ambas carreras se van alternando, en lugar de impartirlas a la vez. Durante cuatro años se ofrecía la de Infantil, y al acabar esta promoción, los siguientes cuatro años eran para Primaria, y así sucesivamente. A partir del curso que viene, esta metodología cambia. Los estudiantes que ya hayan empezado una de las dos formaciones tendrán un número de años para acabarla (no tendrán la posibilidad de incorporarse al doble grado), pero los títulos individuales se extinguirán de forma progresiva hasta que la facultad mallorquina sea la única que los imparta.

Así, se estabiliza la contratación de catedráticos por parte de la UIB en Menorca e Ibiza, que hasta ahora solo podían dar clase durante cuatro años, y gracias a la nueva titulación tendrán continuidad. Se notará, sobre todo, a partir del tercer curso del doble grado, que según el plan de estudios, es el que tiene más carga lectiva. De esta manera, según el secretario de la Facultad, Xavier Motilla, la oferta educativa también se adapta a las necesidades del mercado laboral, pues según el responsable, muchos centros educativos en Baleares tienen ahora plazas para ambas etapas de 0 a 12 años.

En este sentido, la UIB asegura que la doble titulación abre perspectivas a los universitarios, tanto por la formación dirigida a la figura de maestro multidisciplinar como por la posibilidad de especializarse en las diferentes menciones: Soporte Educativo, Audición y Lenguaje, Educación Musical, Educación Física y Lengua Extranjera.

Los criterios de acceso para el doble grado serán, por un lado, la nota de corte de la PBAU, y por otro, el resultado de la prueba de admisión, que debe ser apto. Como se recordará, la Universitat implantó este examen por primera vez en 2020 para entrar a las carreras de magisterio. Los alumnos tienen que superar una entrevista personal, además de una prueba escrita de catalán, castellano y matemáticas, con el fin de valorar las competencias de los aspirantes y detectar los perfiles vocacionales.

Nuevas aulas inteligentes para las videoclases con Menorca e Ibiza

Junto al anuncio de la nueva titulación, la UIB ha estrenado esta semana las nuevas aulas inteligentes, en las que se realizarán las lecciones conjuntas entre Mallorca, Menorca e Ibiza, y que acogerán la mayor parte de clases del doble grado en Infantil y Primaria.

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Tres nuevas salas, una en cada sede, dotadas de cámaras y micrófonos de última generación incorporados en la pared y en el techo. Los dispositivos se dirigirán a la persona que intervenga, sea profesor o alumno, y los otros se bloquearán para silenciar otros ruidos. Este software permite la posibilidad de trabajar en grupos pequeños.

La Universitat también trabaja en un proyecto similar de transformación de espacios comunes, como pasillos o vestíbulos, que empezará a ver la luz el próximo año. "Porque la formación va más allá de las aulas, y este campus tiene que ser un ejemplo", han explicado los responsables educativos.