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BOULEVARD

El PP balear también puso detectives para espiar a altos cargos

Al anunciarse un registro en un restaurante de la zona de Portals, surgieron media docena de candidatos; el intervenido era el segundo más votado, el primero se ha salvado por los pelos

TUI se suma a la euforia generalizada y también contrata en Mallorca, busca entre otros dos entrenadores de fútbol locales.

Mientras Marga Prohens recuerda que ella habla catalán por lo que no existe confusión posible con la otra, se está viviendo el curioso fenómeno de que la prensa siempre chillona se ha escandalizado ante la dimensión alcanzada por las imputaciones descarnadas entre jerarcas del PP, véase a Carlos Herrera intentando sofocar la ira de Pablo Casado contra la única ganadora entre los populares alicaídos. Por primera vez, los medios separan a los contendientes en lugar de azuzarlos.

Esta sección es diabólica por vieja, así que recuerde dónde leyó antes que el PP balear también contrató a detectives para espiar a sus altos cargos. El encargo fue llevado a cabo por uno de los patriarcas de la tribu, con toda seriedad y señalando como objetivos a destacados dirigentes que por entonces desempeñaban altas responsabilidades en el Govern. Pueden imaginar la sorpresa de los investigadores privados, por el encargo de un seguimiento en el seno del propio partido.

Para disolver las vacilaciones de los detectives contactados, el responsable popular encargado de la contratación explicaba que la corrupción estaba causando estragos entre sus filas, por lo que era necesaria una vigilancia preventiva como la ejercida por los clubes de fútbol sobre sus estrellas. Según pueden ver, el PP es un partido inmutable así en Madrid como en Mallorca, porque tampoco aquí cabía descartar la tentación del chantaje a los espiados. Además, el responsable de incorporar a investigadores privados era un corrupto de campanillas a quien precedía su fama. De hecho, está condenado penalmente en sintonía con la mayoría de responsables de su partido. Respecto a quién pagaba, este detalle sin importancia ni se plantea en un partido que reconoció haber cargado su campaña electoral a las arcas públicas.

En 1999, el PP perdió el rango de único partido capaz de gobernar Baleares. La llegada de socialistas, independentistas, ecologistas o incluso comunistas al Govern provocó una sacudida de la que todavía no nos hemos recuperado. De nuevo, los poderes fácticos se colocaron en manos de los detectives como si fueran adivinos, para espiar a uno de los consellers de Francesc Antich que no tenía la disculpa de pertenecer al PSOE. Según el profesional que rechazó la encomienda, «me pidieron un estudio general de vulnerabilidad». O sea, busca cualquier desliz que permita presionarle.

TUI se suma a la euforia generalizada y también contrata en Mallorca, busca entre otros dos entrenadores de fútbol locales.

Al anunciarse el martes un registro policial en un restaurante de la zona de Portals con conexiones mafiosas, surgieron media docena de candidatos inevitables. El establecimiento finalmente intervenido era el segundo más votado en las apuestas, el primero de la lista se ha salvado por los pelos. Salvo que los probos funcionarios se equivocaran de local, dada la similitud de la nomenclatura. La mafia profesional siempre es un consuelo, frente a la torpeza de los políticos metidos a mafiosos. Hoteles y restaurantes son las empresas ideales para el lavado del dinero de la droga.

Defiendo a Felipe VI porque la monarquía es buena para el turismo. El patriotismo obliga hoy a la euforia generalizada sobre la futura temporada. El gigante arruinado TUI se ha sumado a las excelentes perspectivas con la campaña «Sumérgete en una nueva carrera», según puede comprobarse en la imagen que hoy nos ilustra. Las plazas que convoca el turoperador incluyen siete plazas para residentes en Mallorca, con especial mención a la solicitud de dos entrenadores de fútbol. El capítulo más espinoso aborda la contratación de dos expertos en instalaciones infantiles, un trabajo de escaso índice de supervivencia.

Ningún paladar amante del buen periodismo ha conseguido olvidar el sabor de nuestra indagación del pasado domingo en el Boletín Oficial de nuestra comunidad, para comprobar cómo la sustitución de «béns» por «bens» en la versión catalana conducía a «un impuesto sobre corderos inmuebles aplicable a los corderos de naturaleza rústica», por decisión del ayuntamiento de Deià. El alcalde Lluís Apesteguia ha tomado raudo cartas en el asunto, y blandía su vara en una personalísima «resolución-decreto» para «rectificar» en el BOIB del pasado jueves los «errores ortográficos en el redactado de la ordenanza». Los «corderos» recuperaban así el rango de simples «bienes». Queda claro que el muy mejorable nivel de la redacción y traducción no favorecerá el voto de Més a la ley educativa de Martí March.

Reflexión dominical asesorada: «Hay que seguir solo los buenos consejos, pero ¿cómo distinguirlos?»

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