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Diario de Mallorca

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Supermercados contra el hambre

Los establecimientos de Mercadona en Balears colaboran con asociaciones y entidades benéficas, como la Fundación Barceló y Amaranta, para entregar los alimentos que no se comercializan a personas en riesgo de vulnerabilidad

Una de las entregas diarias a Amaranta, que recibe todo tipo de alimentos y productos frescos. MERCADONA

El desperdicio no es una opción. La revolución de la comida empieza por evitar el malgasto, y empresas como Mercadona ya se han puesto manos a la obra. En 2021, los supermercados de la cadena en Balears donaron 399 toneladas de alimentos y productos de primera necesidad a entidades benéficas de las islas, lo que supone un 86% más que el año anterior.

La cantidad donada equivale a 6.650 carros de la compra, que se repartieron entre los 49 supermercados de Mercadona en el archipiélago. Con la incorporación el año pasado de diez asociaciones más a su red de reparto, ya son 49 las entidades sin ánimo de lucro que reciben productos como fruta y verdura, lácteos, carne, pescado o embutido desde las tiendas más cercanas. En función de los medios físicos de cada organización, es el personal de la misma quien se desplaza a recoger los alimentos a primera hora de la mañana o el de la tienda quien los acerca con los recursos logísticos de Mercadona.

2.000 kilos en una semana

Entre ellas está la Fundación Barceló, que trabaja con colectivos o en riesgo de exclusión social en Mallorca. Una de las iniciativas de la entidad es el Proyecto Alisol, que tiene por objetivo proporcionar ayuda alimentaria a personas en situación de necesidad en Mallorca.

Gracias a las donaciones de mayoristas y a la finca Son Barceló de producción propia en Felanitx, la ayuda de la Fundación Barceló llega a 18 entidades benéficas, entre ellas comedores sociales y asociaciones de acogida.

A finales del pasado mes de enero, cinco establecimientos de Mercadona empezaron a colaborar con la entidad; tres ubicados en Palma (Can Pastilla, La Ribera y s’Arenal) y dos en la ‘part forana’, en Cala Rajada y Cala Millor. Tres días por semana, los voluntarios de Alisol recogen la comida sobrante en uno de los puntos y la llevan a las asociaciones para que, a su vez, la repartan.

En tan solo una semana, la iniciativa ha conseguido salvar cerca de 2.000 kilos de producto fresco. Cantidad de carne, pescado, huevos, frutas, verduras y otros alimentos que, además de contribuir a reducir el desperdicio, ayudan a variar y equilibrar el menú de las familias más vulnerables.

«Estamos muy contentos. Con esta donación, hemos llegado a atender a unas 7.000 beneficiarios solo en los primeros días de febrero», celebra el director gerente de la Fundación Barceló, Toni Monjo.

El responsable explica la dificultad de alcanzar a todas las personas que lo necesitan, un número que además se incrementa de manera significativa en tiempos de crisis. Sin embargo, con iniciativas solidarias como la de Mercadona, el reto se hace factible.

Barceló colabora con entidades como la Asociación Tardor, Es Refugi, Cáritas, Ebenezer Maranata, La Salle, Montesión, SOS Mamás, La Viña, Siloé o las Hermanitas de los pobres.

Un voluntario de Alisol junto a trabajadores del supermercado de Es Coll d’en Rabassa. | MERCADONA

Emancipadas

Otro ejemplo de la ayuda de estas donaciones es el programa de emancipación de la Fundación Amaranta. La iniciativa se lleva a cabo en la delegación de Palma y asiste a mujeres jóvenes, de 18 a 30 años de edad, que por su situación de vulnerabilidad tienen más dificultades en su proyecto de vida autónomo. La mayoría de ellas han estado en pisos tutelados, o son víctimas de trata y explotación sexual.

Además del acompañamiento emocional, asesoramiento legal e inserción sociolaboral, Amaranta ayuda con la búsqueda de piso, y una vez emancipadas, apoya a las jóvenes con sus gastos. En total, 32 mujeres están adheridas al proyecto, y todas ellas pasan habitualmente por la sede de la Fundación para recoger los alimentos que entrega Mercadona.

La colaboración entre ambas organizaciones empezó en noviembre de 2021. Todos los días, de lunes a viernes, los miembros de Amaranta recogen los productos frescos en uno de los supermercados y los trasladan a su sede.

Así, las jóvenes que lo necesiten pueden acudir a recoger una bolsa de comida con carne, pescado, legumbres, fruta, verdura y una variada selección de alimentos. Lo que para Mercadona son bienes no comercializables, para ellas representa un gasto menos que afrontar y una importante ayuda para el día a día.

«Perseguimos un único objetivo: hacer lo que haga falta para dar respuesta a las necesidades de las personas más vulnerables», explica la directora de Relaciones Externas y Cadena Agroalimentaria de Mercadona en Balears, Ester Coll.

En lo que llevamos de año, la cadena ya ha ampliado su colaboración diaria con cuatro entidades más. Una de ellas es la Fundación Barceló, además de la Fundación Aldaba, en Inca, Amiticia y Cáritas. De esta manera, además de ayudar a los más vulnerables, se contribuye a la lucha contra el malgasto de alimentos, un bien muy preciado al que no todo el mundo tiene acceso.

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