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Diario de Mallorca

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«Me preocupa que nos suelten en la realidad virtual sin instrucciones»

El psicólogo clínico Jordi Llabrés celebra la multitud de caminos que ya están abriendo las nuevas tecnologías, pero pide formación

Jordi Llabrés, fotografiado el pasado miércoles en la UIB.

Jordi Llabrés dirige el Laboratorio de Conducta y Tecnología de la UIB, un grupo formado por una treintena de profesores especialistas en diferentes disciplinas como la psicología, la informática, la ingeniería o el derecho. A todos ellos les une encontrar «esa intersección entre tecnología y conducta humana», describe este psicólogo clínico familiarizado con la realidad virtual y esperanzado con los caminos que ya ha abierto. «Sabemos que si tienes fobia a volar lo que funciona es la exposición. Con realidad virtual puedes tener la sensación de que estás despegando o aterrizando. También hay personas que tienen miedo a hablar en público, así que puedes hacer que hablen ante un auditorio virtual, y hacer incluso que los que escuchan tosan o hagan comentarios entre ellos», explica Llabrés.

El abanico de posibilidades es amplio, y asombroso. «Una exalumna nuestra que está en Alemania trabaja con personas esquizofrénicas. Esta investigadora pone cara a las voces que oyen, y de forma personalizada porque cada esquizofrénico oye una voz diferente. Es la primera vez que se puede hacer algo así», señala este experto.

Llabrés celebra el desarrollo de nuevas tecnologías, pero advierte de la importancia de la formación antes de adentrarse en ellas. «El metaverso implicaría dar el salto a algo más generalizado y grande, también incontrolable. Los entornos de tratamiento están controlados por un psicólogo que te da instrucciones. Lo que me preocupa es que nos suelten en un metaverso sin manual de instrucciones», asume. «El peligro no es la tecnología; el peligro es dar unas herramientas tan potentes como unas gafas de realidad virtual a un joven sin educación previa», ilustra este psicólogo clínico.

Asume que «estas tecnologías son tan potentes y han llegado tan rápido» que no ha habido tenido tiempo de regularlas. «Lo peor que podemos hacer es prohibir la tecnología; está aquí y ha llegado para quedarse», señala.

«El metaverso será de verdad, lo que pasa es que no será físico. Pero acabaremos haciendo lo mismo, y con el tiempo nos acabaremos adaptando», concluye.

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