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Diario de Mallorca

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El vandalismo embadurna de grandes grafitis las carreteras y autopistas de toda Mallorca

Los empleados los eliminan, al estar prohibidos, y en pocos días vuelven a estar pintados - El Consell busca soluciones como sembrar plantas trepadoras en muros y puentes

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El vandalismo embadurna de grandes grafitis las carreteras y autopistas de toda Mallorca. M. Adrover

El vandalismo de los grafitis ha llegado a las carreteras y autopistas de Mallorca. Grandes pinturas de este llamado «arte urbano» que es ilegal se están plasmando cada día en muros y puentes de las autovías isleñas. La Ley de Carreteras y las normas de Tráfico prohíben colocar imágenes, banderas o todo tipo de pinturas en los elementos que conforman las vías de circulación para evitar distraer a los conductores. Por ello, los empleados del Consell eliminan los grafitis y a los pocos días se encuentran con una nueva pintada. En los últimos seis meses los grafitis se han multiplicado en las carreteras y las autopistas de la isla.

La Vía de Cintura de Palma es donde se registra una mayor problemática de este tipo de pintadas ilegales que es calificado de vandalismo. No obstante, la autopista del aeropuerto que conecta con Llucmajor, la autopista de Andratx y la nueva autovía de Campos a Llucmajor también se están convirtiendo en una verdadera exposición de grandes y elocuentes pintadas de este tipo.

Los empleados de la concesionaria del mantenimiento de las carreteras, en este caso Aceinsa, realizan un arduo trabajo de eliminar los grafitis. Los cubren de pintura blanca. Sin embargo, al cabo de pocos días vuelven a estar pintados con caricaturescas imágenes. En muchos casos, para pintarlas han tenido que colocarse en lugares de muy difícil acceso y peligroso, donde sus autores se juegan la vida para plasmar sus dibujos. Siempre pintan por la noche y se apunta que los responsables van en grupo y mientras unos pintan otros vigilan por si se acerca la Policía.

De igual modo, también se está investigando la existencia de un tipo de turismo llegado de diferentes países de Europa que su finalidad sería plasmar este tipo de pinturas en las zonas públicas, realizando una especie de competición donde vence el que coloca el grafiti más elocuente en el lugar menos accesibles. Las carreteras de Mallorca, hasta el momento, no eran puntos donde proliferaran los grafitis, pero en los últimos meses se ha detectado un aumento indiscriminado.

Para evitar que vuelvan a pintarse, los empleados de Carreteras dejan un asterisco sobre el muro o la vallas, ya que de esta forma es más difícil poder plasmar un nuevo grafitis que si el fondo fuera liso. No obstante, esto solo es una solución provisional.

El Consell busca soluciones

Desde el departamento de Carreteras del Consell, que dirige el conseller Iván Sevillano, están estudiando soluciones más afectivas para erradicar los grafitis. Según fuentes del departamento insular, los técnicos están estudiando la siembra de plantas trepadoras por los muros y los puentes de las carreteras que impidan a los autores de los grafitis seguir con sus actos vandálicos. Estas platas se colocarían en todas las islas.

El conseller Sevillano se reunió hace unos días con el alcalde de Palma, José Hila, donde entre otros temas que afectan a las dos instituciones también hablaron de la problemática de los grafitis. Hay que tener en cuenta que las autovías de acceso a Palma, así como la Vía de Cintura, son los puntos que sufren con mayor incidencia este tipo de actos vandálicos. En este encuentro, Iván Sevillano propuso la solución de las plantas trepadoras que cubran muros y puentes para evitar que se llenen de pintura. De igual modo, se puso sobre la mesa la necesidad de poner en marcha una campaña de concienciación ciudadana para evitar la proliferación de grafitis en las carreteras y zonas públicas.

El túnel de Génova y los accesos a Son Rapinya de la Vía de Cintura, al estar situados cerca del caso urbano, son los lugares más pintados. No obstante, en los últimos meses los muros y puentes de los accesos a la Vileta, a Sóller y Valldemossa, así como a Son Roca y la autopista de Inca ya son pasto de los grafitis.

En algunos casos han pitado el techo de los puentes, algo que solo puede hacerse mediante cuerdas. También han embadurnado paredes de piedra, la llamada paret seca mallorquina.

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