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Diario de Mallorca

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Mallorca

Baleares cierra 2021 sin recuperar el tejido empresarial precovid

La cifra de empresas de alta en el Régimen General se mantiene un 5% por debajo de las que había al cierre de 2019 - Las patronales prevén una baja mortandad de negocios gracias a las ayudas

La construcción es el sector balear que mejor ha resistido la pandemia. B. Ramon

Baleares logró alargar la temporada turística durante el pasado año, hasta el punto de cerrar el pasado octubre con mayor actividad empresarial que en 2019. Pero la llegada del invierno ha puesto fin a esta fortaleza, y ha vuelto a poner a las islas en niveles inferiores a los de la prepandemia, al pasar muchos de estos negocios a ‘hibernar’ durante la temporada baja, pese a la clara mejoría registrada respecto a 2020. De este modo, las islas cerraron diciembre con 38.157 empresas de alta en el Régimen General de la Seguridad Social. Obviamente, esta cifra muestra una clara mejoría en relación a 2020, cuando se limitó a 37.621 altas, pero no logra colocarse todavía en los niveles anteriores a la aparición del coronavirus, cuando se alcanzaron las 40.277. Eso supone que todavía se registra un recorte del 5% en relación a la fase precovid.

La buena noticia, según se destaca desde las patronales de la isla y desde la Fundación Impulsa, es que la mortandad que se espera durante los próximos meses en el tejido empresarial del archipiélago será baja, en buena medida por las medidas de apoyo que se han movilizado desde el Gobierno central, como el reparto de 855 millones de euros o, más recientemente, la decisión de prolongar hasta el 30 de junio la moratoria que impide instar un concurso de acreedores, esta última con un efecto especialmente positivo den una autonomía con una dependencia tan acentuada de la estacionalidad estival.

Por lo que se refiere al cierre del pasado año, la pérdida de empresas en el Régimen General de la Seguridad Social respecto a 2019 se da en todos los sectores, pero refleja que la construcción está consiguiendo una reactivación muy superior a los servicios, el sector más importante, aunque es la industria la que muestra todavía el mayor desgaste a causa de la crisis iniciada durante 2020.

Por lo que respecta al que tiene más peso en la economía de las islas, los servicios contabilizaron durante el mes pasado 29.332 empresas de alta en el Régimen General, todavía lejos de las 31.047 de las mismas fechas de 2019, es decir, con un recorte del 5,5%.

Por contra, la construcción contabilizó 6.056 altas durante el mes pasado, también por debajo de las 6.128 del mismo periodo de 2019, pero en este caso la pérdida se limita a un 1,1%, reflejo de la resistencia que el sector inmobiliario ha mostrado durante la pandemia.

Finalmente, la industria balear cerró el pasado año con 2.599 empresas afiliadas frente a las 2.916 de 2019, en este caso con las pérdida más acentuada, de un 10,8%. Los datos del sector primario no son significativos por sus limitadas cifras.

En cualquier caso, y pese a este menor número de empresas, mayoritariamente por cierres estacionales, hay que recordar que las cifras de trabajadores en activo sí fueron superiores el mes pasado a las del mismo periodo de 2019, entre otros motivos por las contrataciones que se realizaron ante una campaña navideña que se esperaba mejor antes de la sexta ola de la covid y por los refuerzos que los negocios tuvieron que realizar debido al boom de bajas por enfermedad registrado.

Más «flotadores»

En cualquier caso, tanto el gerente la CAEB, Sergio Beltrán, como el presidente de PIMEM, Jordi Mora, y el director de la Fundación Impulsa, Antoni Riera, ponen en valor la última medida adoptada por el Gobierno central para ayudar a que las empresas no lleguen al cierre definitivo, consistente en prolongar la moratoria concursal que concluía el pasado año hasta el 30 de junio.

Los dos representantes empresariales ponen en valor que en esta ocasión el plazo que impide instar el concurso de acreedores (quiebra) o que éste sea obligatorio concluya cuando la temporada turística se ha iniciado, dado que a partir de la Semana Santa muchos negocios comienzan a mejorar apreciablemente sus ingresos.

Antoni Riera pone en valor el elevado número de «flotadores» que se han activado para evitar que las empresas se hundan, de ahí que pronostique una baja mortandad entre los negocios de las islas, pese a enfrentarse a elementos negativos como la alta inflación, el cuello de botella en los suministros o las incertidumbres provocadas por la variante ómicron.

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