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Diario de Mallorca

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«Sánchez nos tiene abandonados, pero con el Govern hay sintonía»

El empresario se queja de que el Ejecutivo central «pregunta poco» y no les «tiene en cuenta»

Matutes, este jueves, en la feria Fitur de Madrid. J.M.L.R.

Acaba de llegar de comer con el presidente de República Domini- cana, Luis Rodolfo Abinader. En realidad sólo ha podido comer el primer plato: «Es un buen amigo y muy buen presidente, pero para estas cosas de la puntualidad, los caribeños son diferentes».

Usted alabó la actitud del presidente de República Dominicana, Luis Rodolfo Abinader, ante los empresarios, sobre todo por las facilidades que da. ¿Eso ocurre también en España?

No, desgraciadamente. En España hay menos colaboración público-privada con el Gobierno español. Se nos pregunta poco y se nos tiene poco en cuenta.

Con el Govern balear parece todo lo contrario. Y son del mismo signo político.

Con el Govern hay diálogo, hay sintonía. Hay cosas en las que quizás no coincidamos, pero se han arrimado, han apoyado al turismo. Tienen buena predisposición para intentar salvar el sector y la economía. El Govern lo está haciendo bien, igual que otros gobiernos autonómicos de diferentes colores políticos. Pero el nacional nos tiene abandonados.

¿Está de acuerdo con la nueva ley turística?

Hasta ahora, con el Govern ba- lear siempre ha habido una buena comunicación, ha sido muy fluida. Estoy seguro de que sabrán encajar que se incremente la productividad del sector con mejorar la calidad de vida de los trabajadores, pues si no será pan para hoy, hambre para mañana. Hay cosas en esa ley que ya estábamos haciendo nosotros, mucho antes de que saliera, esas cuatro pinceladas que se han dicho de ella. Por ejemplo, los cinco estrellas que estamos creando últimamente ya llevan elevadores de camas. Tenemos un certificado de Top Employer que no tiene prácticamente nadie. Para nosotros, nuestros colaboradores, nuestros empleados, son la primera imagen que tienen nuestros clientes y, por tanto, si queremos que estén cómodos tienen que percibir que el trabajador está cómodo con nosotros. Es fundamental. Eso casa mucho con lo que se ha presentado por parte del Govern. Sus principios son los que ya tenemos en la compañía. Tenemos un proyecto enorme para intentar electrificar todos los techos que tenemos en Platja d’en Bossa, para así autogenerar todo lo que podamos. Luchamos por la autogeneración donde podemos. Por ejemplo, la planta fotovoltaica más grande de Jamaica es nuestra. En México y en República Dominicana tenemos otras gigantescas.

¿En qué no está de acuerdo con esa ley?

Hay cosas que me preocupan un pelín más. La ley a veces suena un poco intervencionista. Soy de los que pienso que es mejor generar leyes que creen incentivos para que su aplicación resulte eficiente económicamente a los empresarios. Como siempre ha habido una comunicación fluida con el Govern balear, estoy seguro de que antes de que aprueben esta ley hablarán con todos los implicados, sindicatos y hoteleros, para que no sólo no reste competitividad al mercado hotelero balear, sino que la incremente.

¿Usted es ayusista o casadista?

Soy matutista. Conozco a Isa- bel Díaz Ayuso. Ha sido extraordinariamente valiente. Como persona con negocios en Madrid, se lo agradezco aún más. Una de las cosas que me gustan de Isabel es que ha sabido jugarse el pellejo, cosa que no siempre veo en los políticos de este país. Tomó decisiones que sabía que si le salían mal, su cabeza política estaría servida en bandeja de plata. Pero ha querido ser valiente para intentar salvar la economía de Madrid y muchos puestos de trabajo de la capital. Echo de menos que no haya más políticos como Isabel.

¿Se plantea meterse en política o ya tuvo bastante con su padre?

Descarto la política porque con mis tuits no podría. El día que empiece a borrar tuits me meto en política.

¿Han tenido problemas de reclutamiento de personal?

Sí. Ya nos pasó en 2021. Espero que este año no se repita. Se debe a la sencilla razón de que el año pasado abrimos más tarde que Andalucía. Cuando llamábamos a la gente para que se incorporara, ya estaban en otros hoteles más cercanos a sus casas, aunque los salarios fueran peores. Como este año abriremos pronto, estoy convencido de que recuperaremos parte de la mano de obra que nos faltó el pasado verano. Fue uno de los principales problemas que tuvimos.

 ¿Cuándo cree que se volverá a las cifras de 2019? 

Si todo va bien, para 2022.

Es el más optimista de los hoteleros y políticos con los que he hablado en Fitur.

En nuestro caso, incluso serán mejores que en 2019. El Bless se lanzó en 2019 entrada la temporada. En 2022 estará absolutamente en funcionamiento. Un cinco estrellas como el TRS va a lanzarse relativamente pronto. Y si la pandemia nos lo permite, toda la parte de ocio tendrá un muy buen año, por ejemplo Ushuaïa, porque la gente está con ganas de desahogarse tras dos años terroríficos. Como cadena, ya trabajamos con mejores cifras que en 2019, de ingresos y beneficios. Y lo mismo en lo que respecta a Eivissa.

¿Qué cambios cree que ha generado la crisis sanitaria en la industria turística?

Muchos. No salimos más fuertes de esta crisis. Eso es una gilipollez. Ni en nuestro caso ni creo que en ninguno. Salimos sabiendo más. Se han acelerado mucho las tendencias. Hemos tenido que vivir prácticamente sin turoperación y hemos sabido sobrevivir a eso incrementando el contacto con los clientes directos. En estos dos años hemos hecho de la necesidad virtud. En parte, el 2022 espero que sea mejor que el 2019 por todas esas cosas que han pasado y que nos han hecho mejores y que, además, han permitido que un proceso que, por una pura cuestión de prudencia, queríamos hacer en varios años, se completara en año y medio. Y el 2022 no será mejor por número de llegadas de turistas: tenemos que empezar a dejar de contar el número de turistas que vienen; lo que tenemos que contar es lo que se dejan en el destino, la huella económica que dejan a su paso.

¿A qué cree que se debe el auge del turismo nacional en 2021?

El nacional es un buen turismo, paga bien, es mejor que otros por- que le gusta visitar la zona, no se queda metido en el hotel. No lle- garon más porque hubiera un hue- co (de otros mercados) y se colara. Lo que pasó es que mucha gente tenía miedo de coger el avión, de ahí que el transporte marítimo tuviera un buen año. Y, además y más importante, el turismo nacional no podía ir a muchos otros destinos le- janos de América y en Europa ha- bía muchos países con restriccio- nes. Incluso a aquellos que no te- nían especial miedo en ir en avión, les hacía poca gracia tirarse tres ho- ras volando, preferían sólo una. De ahí que el mercado nacional mira- ra mucho hacia dentro. En Andalucía, nunca he visto Marbella y Cá- diz como este verano. Si Eivissa sal- vó la temporada en 2021, para esos dos destinos fue una temporada histórica. Parte de ese turismo seguramente lo perdamos en 2022 porque, probablemente, ya no ten- drá tanta dificultad para ir a luga- res más lejanos. Ojalá perdamos lo menos posible.

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