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Diario de Mallorca

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Genética e infecciones en el embarazo, causas más frecuentes

A los neonatos se les hace una prueba "objetiva" que determina su audición.

Alrededor del 75% de los casos de sordera infantil tienen un origen genético. Otorrinos consultados han explicado que alrededor de una de cada treinta personas es portadora del gen de la sordera. Pero ha de darse la coincidencia que la persona a la que elija como pareja también porte el gen y que ambos lo trasmitan a su hijo.

La otra causa más frecuente de la sordera infantil es que la madre haya contraído una infección durante el embarazo por el común citomegalovirus. Este patógeno puede pasar desapercibido en el bebé, que nacerá con su sentido auditivo aparentemente intacto y que sin embargo puede llegar a desarrollar con el paso del tiempo pérdida auditiva o de la visión o retrasos en el normal desarrollo. 

En estos casos los otorrinos deben realizar un férreo control al niño hasta que cumpla los dos años de edad para prevenir que no acabe desarrollando una sordera pese a que sortee sin problemas el cribado neonatal al que ha sido sometido en el hospital.

Especialistas consultados señalan que en los cribados escolares ahora suspendidos se controla que el tímpano y el conducto auditivo estén bien, que el oído no contenga moco y, finalmente, que el niño oiga bien. Lo más corriente en estos cribados es hallar casos de sordera provocados por otitis que afortunadamente son reversibles con medicación o intervención quirúrgica. 

Para hacerse una ida de la importancia del programa suspendido, basta reseñar que en uno de los últimos realizados se cribó a 10.300 niños de seis años entre los que se detectaron 17 casos de sordera permanente y 100 con hipoacusia por otitis.

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