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Diario de Mallorca

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iNFORME

Los dilemas internos del pacto: La sustitución de Far y la continuidad de Manresa

Los partidos que apoyan al Govern se citan a finales de enero para decidir el sustituto del dimitido director de Anticorrupción y si renuevan al de IB3, con notorias discrepancias entre ellos

Andreu Manresa, director general de IB3 en funciones. D.M.

Los partidos de izquierdas, que dan apoyo al Govern del Pacto que preside Francina Armengol, deberán afrontar en las próximas semana dos dilemas internos de calado, para después trasladarlos al Parlament que tendrá la última palabra. Por una parte deben ponerse de acuerdo para decidir la persona que sustituirá a Jaume Far al frente de la Oficina de Lucha contra la Corrupción (OAIM) y, por otra parte, la continuidad o sustitución del director general del ente público de IB3, Andreu Manresa, y todo su equipo directivo. En ambos casos las posturas entre PSOE, Podemos y Més per Mallorca están bastante alejadas y se auguran discrepancias a la hora de escoger dos figuras de consenso por lo controvertido de los dos cargos.

En el caso de Far, Més y Podemos están con la mosca detrás de la oreja de que los socialistas quieran colocar a una persona «más dócil» que el dimitido director de Anticorrupción. En el caso de Andreu Manresa pesa mucho la fuerte contestación que está teniendo por parte de los trabajadores de informativos y sus litigios por la internalización de la plantilla.

Ambos nombramientos los debe acordar el Parlament y se necesitan, como mínimo, 37 diputados para que salgan en primera votación. Para ello sería preciso sumar a El Pi y Ciudadanos, además de Més per Menorca. En segunda votación es suficiente la mayoría absoluta de 30 diputados y se podrían permitir el lujo de prescindir de los menorquines al contar con el diputado de Formentera.

No obstante, este escenario es algo que Més per Mallorca no contempla de ninguna de las formas y supeditarán sus apoyos a que también estén en el acuerdo sus hermanos de Més per Menorca. Por todo ello se presumen duras negociaciones para elegir a dos personas que deben ocupar puestos clave en dos organismos no exentos de polémica constante. Al tratarse de dos organismos públicos de peso se quiere buscar el máximo consenso, algo que se antoja bastante difícil en estos momentos.

Jaume Far dimitió de director de Anticorrupción el 1 de enero. | FIRMA FOTÓGRAFO

Se sabe que ya han existido conversaciones informales entre ellos, pero sin sentarse los tres partidos. Los contactos han sido bilaterales. Lo que se sabe es que PSIB, Més per Mallorca y Podemos se han emplazado a reunirse para decidir a quien nombran al frente de la dirección de la Oficina Anticorrupción y de IB3 para finales de este mes de enero, principios de febrero.

Andreu Manresa concluyó su mandato al frente de la dirección general de IB3 el pasado mes de diciembre. Continúa gestionando el ente público en funciones, según confirmó la consellera de Presidencia Mercedes Garrido. Fue nombrado en diciembre de 2015 por un periodo de seis años y, por consiguiente, el pasado diciembre expiró su nombramiento aprobado por el Parlament.

El caso de la Oficina de Lucha contra la corrupción es diferente, ya que el mandato no acaba hasta finales de 2022, pero la dimisión de Jaume Far como director hace imprescindible negociar el nombre de una persona para ponerla al frente del organismo investigador. En estos momentos está de forma provisional ejerciendo las funciones de directora la jefa del Área de Inspección, María Belén Méndez. No obstante, la propia Méndez aseguró a este periódico que «espero que los grupos parlamentarios se pongan de acuerdo cuanto antes y elijan a la persona titular para dirigir la Oficina».

Dirección General de IB3

En el caso de IB3, en Més y Podemos no terminan de ver clara la continuidad de Manresa. Fuentes de los nacionalistas y también de los podemitas coinciden. Aseguran que primero quieren hablar del «modelo para la televisión pública de Balears». En este caso, en la mesa de negociación se hablará de la internalización de la plantilla como trabajadores del ente, así como la función de IB3.

Fuentes socialistas indicaron que en la cúpula del partido que comanda Francina Armengol son partidarios de la continuidad de Manresa. No obstante, en Més y Podemos tienen reticencias a ello. Hay voces entre los nacionalistas que creen que sería bueno poner otra persona para dar otro aire a los medios audiovisuales públicos. A todo ello hay que unir que quien negociará los nombramientos por Més será su nuevo líder, Lluís Apesteguia, crítico con el papel secundario que el PSOE está dando a su formación.

En Més, y especialmente en Podemos, se muestran recelosos por la fuerte contestación interna que tiene Manresa por parte de los trabajadores de informativos. Recuerdan el duro y contundente comunicado del comité de empresa que pedía la no continuidad del reconocido periodista de Felanitx al frente de IB3. Inciden que «se ha ido al enfrentamiento, sin intentar negociar, hasta llegar a los tribunales por las demandas de internalización». Més también quiere hablar de internalización y la posible realización de un proceso de oposición para los informativos. Este punto estaba en los acuerdos del Pacto en 2015, pero en 2019 desapareció, apuntan, por petición del PSOE. Es cierto que la televisión pública ha incrementado audiencia y la independencia de sus informativos ha quedado sobradamente probada durante la etapa de Manresa.

Algunas fuentes del Govern indican que, en el caso de que no exista acuerdo, podrían mantener a Andreu Manresa en funciones como está ahora hasta pasadas las elecciones de 2023. Sería el nuevo Govern y sus mayorías parlamentarias surgidas de los comicios del año que viene quien elegiría el nuevo director general de la Radio y Televisión Pública IB3.

Oficina Anticorrupción

La Oficina Anticorrupción tiene desde hace una semana una directora interina tras hacerse efectiva el día 1 de enero la dimisión de Jaume Far. Una marcha controvertida por los duros enfrentamientos que mantuvo el entonces director de Anticorrupción con las áreas que controlan y gestionan los socialistas.

Hay que recordar que Far, propuesto por Més en 2016, decidió dimitir de su puesto después de que los socialistas intentaran reprobarle tras un informe de la Sindicatura de Cuentas, que al frente tienen a un exdirector general socialista, que le acusaba de irregularidades en la contratación. Todo ello después de que el propio Far investigara al síndico mayor, Joan Rosselló, por haber auditado a la UIB de la cual había sido profesor.

No obstante, la investigación que inició Anticorrupción contra los cargos del IB-Salut y del Consell por su presunta vacunación irregular, al saltarse la cola el primer día que llegaron las vacunas a las islas, fue la gota que colmó el vaso para el Govern. Far reconoció que había recibido muchas «presiones».

En el PSOE no se pronuncian sobre quien debe sustituir a Far. Pero Més y Podemos no terminan de fiarse de sus socios, ya que tras los conflictos con Anticorrupción temen que pretendan colocar en el organismo investigador a una persona «más dócil y de su cuerda» que Far. Los nacionalistas ponen de ejemplo organismos como el Consell Consultiu, donde el PSOE puso a su histórico exdiputado Antoni Diéguez; o la propia Sindicatura de Comptes, que colocaron a su exdirector general de Presupuestos Joan Rosselló.

El Pi y Ciudadanos

Nadie del Pacto se ha puesto en contacto todavía con El Pi ni tampoco con Ciudadanos para saber si podrán contar con sus votos para elegir a los directores de IB3 y de Anticorrupción. La izquierda quiere ponerse de acuerdo antes. Josep Melià (El PI) ya dejó claro que son partidarios de eliminar la Oficina Anticorrupción al costar un millón al año y sobre Andreu Manresa también creen que tiene mucha contestación interna.

Síndic de Greuges El otro cargo que deberán negociar en breve

Los partidos del Govern tendrán sobre la mesa de negociación otro debate importante. Deberán decidir si eligen al Síndic de Greuges, una figura similar al Defensor del Pueblo para Balears. La Sindicatura de Greuges está contemplada por el Estatut de Autonomía, pero 38 años después de su aprobación ningún Govern, ni de derechas no de izquierdas, ha elegido todavía al Síndic.

Si bien este nombramiento tendrá menos discrepancia entre ellos que los directores de IB3 y de Anticorrupción, también hay diferencias sobre si es el momento de crear la Sindicatura de Greuges.

Ninguno de los partidos del Pacto se pronuncia al respecto, esperan a exponer sus posturas en la mesa de negociación con sus socios. Se apunta que Podemos es la formación que insiste con más fuerza para su creación.

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