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Antonio Oliver Jefe de Microbiología de Son Espases

«Habrá una infección masiva de ómicron con muchos casos leves»

El jefe de Microbiología de Son Espases afirma que la alta vacunación ha posibilitado que este aumento de casos sea «sostenible» para el sistema sanitario porque, en caso contrario, sería un «verdadero desastre»

Antonio Oliver, jefe de Microbiología de Son Espases

Las últimas semanas están siendo especialmente importantes para el análisis de la evolución de la pandemia, no solo por el aumento exponencial de los casos positivos, sino por el impacto de la variante ómicron en la sociedad. En este sentido, el jefe del servicio de Microbiología de Son Espases, Antonio Oliver, hace una valoración general de la situación actual. Explica que es indudable la relevancia que están teniendo tanto el número de contagios como la transmisibilidad, sobre todo después de conocer el récord de ayer: «Ahora estamos haciendo unas 1000 PCR positivas cada día. Es un hito absoluto porque nunca habíamos tenido una cifra así. En otras olas eran unos 500 o 600».

La facilidad de transmisión de la variante ómicron, relata, está provocando una situación un tanto inesperada, pero también ha quedado demostrado que está habiendo muchos casos asintomáticos o leves. «Esto favorece la transmisión porque pasa desapercibido, y a la vez tiene menos impacto sobre las hospitalizaciones. En la parte epidemiológica estamos en números sin precedentes, pero no es tan agresiva como las anteriores variantes», añade.

Uno de los puntos más destacables de esta sexta ola es el alto nivel de vacunación, porque está provocando que los miles de casos diarios sean «sostenibles» para el sistema sanitario, porque si no, sería un «verdadero desastre».

En esta misma línea, incide en que la tercera semana de enero será crucial porque se producirá el pico de la sexta ola: «Aún tenemos fiestas por delante y habrá más casos. Es complicado saber la tendencia posterior a las fiestas de Sant Antoni y Sant Sebastià, aunque probablemente seguirá aumentando en las próximas dos semanas y luego irá decayendo». Comenta que esto se debe a que el número de casos es «tan grande» que se está infectando una parte muy importante de la población, muchos de ellos asintomáticos que no están siendo diagnosticados. Esto significa que al número de positivos actual hay que añadirle todas las personas que tienen el virus pero no lo saben porque no presentan síntomas.

Sobre si Ómicron puede ser el principio del fin como apuntan algunos expertos, Oliver argumenta que la posibilidad de adquirir la «inmunidad de rebaño» es factible porque se está produciendo una gran cantidad de contagios en muy poco tiempo, pero cree que hablar del «fin de la pandemia» es demasiado arriesgado porque pueden aparecer otras variantes o mutaciones que produzcan un escape inmunológico: «Hay que ser cautos. Seguramente habrá una infección masiva de ómicron, la mayoría de forma asintomática o leve, pero debemos pensar en el impacto que puede tener sobre el sistema sanitario».

No obstante, recuerda que ahora mismo la situación es «mejor que hace un año», pero las hospitalizaciones siguen aumentando y un incremento de casos podría provocar «problemas serios».

Otro de los debates que están sobre la mesa es la necesidad de agilizar la tercera dosis para adultos. Oliver declara que, en la medida de lo posible, esta dosis de refuerzo es positiva. Sin embargo, tampoco considera que sea una «emergencia» que todo el mundo se la ponga. «Lo importante es, como mínimo, tener las dos dosis de la vacuna porque te protege ante las manifestaciones más graves de la enfermedad. Es verdad que la tercera dosis parece aumentar la protección frente a la transmisión, así que idealmente sí se debería agilizar el proceso, pero no estamos en la misma situación que el año pasado, donde la vacuna era imprescindible», apostilla.

Explica que la situación es «mejor» que hace un año, aunque el aumento de casos puede suponer «problemas serios»

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Detalla que, pese a la alarma de flurona, los casos de coinfecciones se han ido sucediendo desde la primera ola

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El doctor apunta que, a día de hoy, la variante delta está cayendo considerablemente en detrimento de Ómicron, que ya supone el 80% de los contagios en Baleares, por lo que la tendencia parece apuntar a que dentro de poco la delta será minoritaria.

«En las próximas semanas habrá muchos casos nuevos y, por tanto, no debemos relajarnos y mantener las medidas individuales para limitar la propagación del covid. No hay que caer en el pensamiento de que como vamos a contagiarnos todos ya no hace falta seguir con las medidas preventivas», insiste. Esta es una de sus reivindicaciones más repetidas porque, según detalla, cuanto más escalonados sean los contagios, menos riesgo habrá de saturar el sistema sanitario. En este sentido, afirma sentirse «preocupado» porque, aunque el porcentaje de casos que van mal es pequeño, si hay muchos positivos esa pequeña cifra ya puede suponer un «problema serio» para los hospitales.

En relación a los primeros casos de flurona, Oliver habla de «anécdota» porque hace referencia a un suceso que ya se veía desde la primera ola, cuando hubo casos de coinfección en algunos pacientes. Por ello, asegura que no es «preocupante» ya que simplemente se trata de una infección de gripe y covid a la vez, pero no se potencian entre ellas: «No parece que vaya a suponer un problema de salud importante. Conforme vaya habiendo más casos de gripe, porque ahora hay muy pocos, veremos cuál es el alcance real de la flurona».

Finalmente, atestigua que el diagnostico de covid se está haciendo a todo el mundo, pero el de gripe no. Así que se puede infradiagnosticar el número de casos de coinfecciones: «Tenemos un programa de vigilancia de infecciones respiratorias entre los pacientes que ingresan, para saber qué tipo de infecciones tienen, no solo coronavirus. Creo que se trata más de un caso de que se le ha puesto un nombre curioso».

Antígenos Las ventas aumentan un 69% en Navidad

En Baleares se vendieron 67.510 pruebas de diagnóstico y a nivel estatal se dispensaron en las farmacias españolas 7.048.852 unidades, cuando el stock que tenían era de 1.379.974, lo que obligó a los establecimientos a reaprovisionarse para los próximos días. Desde el pasado 20 de junio, cuando se empezaron a adquirir sin necesidad de prescripción médica, las farmacias han dispensado un total de 21.361.278 pruebas rápidas de antígenos.

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