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Diario de Mallorca

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SANIDAD

Largas colas en unos centros de salud saturados que ni pueden atender llamadas

La presión asistencial a consecuencia de la expansión de la variante ómicron ya provoca dimisiones entre los profesionales de Primaria

Largas colas ayer en el centro de salud de Pere Garau

Todavía está a tiempo para pedir un seguro médico privado a los Reyes Magos. Y a buen seguro que más de un ciudadano de estas Islas se habrá planteado esta opción al comprobar cómo el hasta hace poco asequible centro de salud de su barrio no contesta a sus llamadas y es recibido con desconfianza cuando decide acudir en persona a él para solucionar su problema de salud.

Largas colas de ciudadanos a las puertas de los centros de salud como la que ilustra esta información en el ambulatorio de Pere Garau, forman parte ya del paisaje habitual de Ciutat y de otros puntos de la geografía del archipiélago.

Entre otras casuísticas se trata de ciudadanos sin saber a quién recurrir para confirmar la positividad de un autotest covid adquirido en alguna de las pocas farmacias que aún los tienen. Han llamado tan insistente como infructuosamente a su centro de salud y, ante el fracaso, deciden acudir en persona a él, trasiego que quiere evitar la Conselleria con la herramienta digital presentada ayer.

Y los profesionales sanitarios no dan abasto. Una imagen facilitada muestra la agenda de ayer de un médico de cabecera de Arquitecte Bennàssar en la que se reservan citas cada dos minutos para un nuevo paciente cuando no debe realizar una atención urgente al mismo tiempo que atiende una cita telefónica. 

Y esta caótica situación, larvada en el tiempo desde el inicio de una pandemia en la que se ha colocado a los centros de salud en la primera línea de combate contra la covid-19 sin los medios y recursos humanos necesarios, ya está teniendo sus consecuencias.

Dos minutos por paciente: Una imagen de la agenda de ayer de un médico de Arquitecte Bennàssar

Dos minutos por paciente: Una imagen de la agenda de ayer de un médico de Arquitecte Bennàssar

Dimisión coordinadora

Unas consecuencias que incrementarán además el déficit endémico de médicos y enfermeras que padecen los centros de salud del archipiélago. Por de pronto, ya ha anunciado su dimisión la coordinadora del centro de salud de sa Pobla. Lo comunicó a sus compañeros en un tuit que no tiene desperdicio y reproducimos a continuación.

 «Buenos días a tod@s. Me toca coger vacaciones unos días y después ya no volveré a ser coordinadora de sa Pobla. Presentaré mi dimisión y el año que viene me reincorporaré a mi plaza en Emili Darder. Estos dos años han sido muy duros y estar al frente del equipo a mí ya solo me aportaba malestar y me ha minado mucho las fuerzas. Espero que os cuidéis todos mucho y os deseo mucho ánimo, mucha fuerza y que pronto se tomen decisiones para cuidar a los profesionales de la AP que tanto estamos sufriendo. Un abrazo y hasta pronto».

La respuesta de sus compañeros también merece la pena que se transcriba: «Yo también lo siento, pero no por ella, que ha tomado la mejor decisión en estos momentos para su bienestar y la felicito, si no por las causas que le han llevado tomarla. Probablemente otr@s seguiremos su ejemplo, pero la organización continuará y si no cambia mucho, continuará como hasta ahora, sin tener en cuenta las opiniones de sus profesionales, priorizando ideas personalistas de sus dirigentes en lugar de el sentir de la mayoría de sus miembros. 

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