Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Tribunales

La fiscalía exculpa a la médica y el enfermero acusados de la muerte de Alpha Pam

Los padres del migrante fallecido de tuberculosis mantienen los cargos contra los sanitarios y el juicio será en marzo

Protesta en los juzgados por la muerte de Alpha Pam.

La fiscalía no aprecia delito en la atención que Alpha Pam, el migrante senegalés sin papeles fallecido en 2013 de una tuberculosis no tratada, recibió por parte de una médica y un enfermero en el hospital de Inca dos semanas antes de su fallecimiento. El ministerio público sostiene en su escrito de conclusiones provisionales que no hay evidencias de que los dos sanitarios supieran que Pam estaba a la espera de unas pruebas para confirmar la enfermedad cuando lo atendieron y reclama su absolución. Los padres del migrante, que ejercen la acusación particular, imputan a los procesados un delito de homicidio por imprudencia profesional grave, por el que reclaman sendas penas de un año de cárcel y 150.000 euros de indemnización. El caso levantó una gran polémica política por el rechazo que generó la medida de retirar la tarjeta sanitaria y imponer un copago sanitario a los migrantes en situación irregular.

Las partes, entre ellas el Ib-Salut y una compañía de seguros como responsables civiles, comparecieron ayer en una vista previa un juzgado de lo penal de Palma. Ante la falta de acuerdo, la magistrada señaló el juicio para finales de marzo del próximo año.

La fiscal relata que Alpha Pam acudió el 25 de febrero de 2013 al PAC de Can Picafort. Allí explicó que llevaba un mes tosiendo y había estado en contacto con una familia cuyo hijo estaba ingresado por tuberculosis. Fue entonces sometido a una prueba de detección rápida de esta enfermedad. Dio negativo y fue informado de ello tres días después. Sin embargo, la doctora le recomendó acudir a Urgencias para realizarse una radiografía, para lo que le entregó un volante.

Según el ministerio público, Pam fue al hospital de Inca el 5 de abril. El enfermero lo atendió en triaje sin que conste que tuviera acceso al volante del PAC de Can Picafort. Cuando fue explorado por la médica, le contó que tenía tos y dolor de garganta sin explicarle nada de su contacto con una persona con tuberculosis ni que el motivo de la consulta fuera hacerse pruebas complementarias. La doctora, que según la fiscal no tuvo tampoco acceso al volante, le diagnosticó una bronquitis y le pautó una medicación. Pam falleció el 21 de abril en su domicilio de Can Picafort.

Compartir el artículo

stats