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Diario de Mallorca

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Boulevard | Armengol se independiza del PSOE y ya solo se mide con Cañellas

La UIB omite en su nota oficial que la venta de su «empresa derivada» Sanifit asciende a 205 millones, con futuros beneficios de hasta 900 más, dado que le obligaría a explicar por qué se desprendió de la ‘spinoff’.

Pablo Isla, depuesto presidente de Inditex a petición propia, tiene casa en Canyamel y en Mallorca se ha acompañado de José Ramón Bauzá.

Quienes vivimos en Mallorca porque no nos dejarían instalarnos en ningún otro sitio, contemplábamos bostezando la sucesión de anodinos presidents de Baleares, convencidos de que no conoceríamos a otro con la impronta de Gabriel Cañellas. Sin cometer un spoiler con lo que vendrá a continuación, comprenderán que se nos ha cortado el hipo.

Pongo en su conocimiento que Francina Armengol ya no es la presidenta socialista de Baleares. A partir del simulacro congresual del pasado fin de semana, es la presidenta de Baleares a secas, sin enojosas adherencias partidistas. Se benefició de la significativa ausencia de Pedro Sánchez, que hubiera disimulado su emancipación del corsé del PSOE y que oscila ahora en un equilibrio más inestable que Rajoy en sus estertores.

Vaya por adelantado que la presidenta fue la última en convencerse del pasaporte covid, porque deseaba medidas peores. Con todo, la noticia hoy es que Armengol se independiza del PSOE, y ya solo se mide con Cañellas, referente universal del Consolat. Son los dos únicos titulares que han encadenado dos legislaturas consecutivas, la heredera superará a fin de mandato en años totales los siete alternos de Matas, para igualar los ocho también salteados de Antich.

A Armengol le falta una tercera victoria para igualar a doce años al patriarca. ¿A quién le importa Cañellas? A la exsocialista de Inca que asaltaba infructuosamente la alcaldía de su ciudad natal. Enfrente, la desolación del PP ante la presidenta a secas de Baleares se debe a que ha conquistado a todas las patronales: Caeb, Pimem, hoteleros, transportistas, bares, restaurantes y en especial el todopoderoso ocio nocturno ibicenco. Parecen sucursales del Govern. Claro que un espíritu crítico concluirá que es la izquierda quien se ha sometido a los emprendedores, igual que en el Pacto de Progreso convenientemente escabechado de 2003-2007. Por otra parte, se necesita muy buena voluntad para concluir que Marga Prohens se ha fortalecido desde que sustituyó a Don Nadie.

Los colegas del catedrático Fèlix Grases se burlaban de su estajanovismo de sábados y domingos entregados al laboratorio. Sin embargo, mi profesor de Química Analítica y compañero de butaca en el estreno en la Sala Mozart de La Torna que llevaría a la cárcel a Albert Boadella, ha ejecutado su venganza a partir de una investigación del fitato que hoy se valora en millones de euros, y que se halla en la raíz incluso del nombre Sanifit.

A partir de aquí, y en primer lugar, no entiendo el regocijo cuando una prometedora empresa mallorquina es absorbida por otra suiza. Dicho de otra manera, le felicito si vende usted su casa a un alemán por tres millones, pero se me escapa el beneficio para la isla de dicha pérdida patrimonial. En segundo y más importante lugar, la UIB omite en su nota oficial que la venta de su «empresa derivada» Sanifit asciende a 205 millones, con futuros beneficios de hasta 900 millones más, dado que las cifras astronómicas le obligarían a explicar por qué se desprendió de la spinoff y solo recauda de momento cuatro ridículos millones en patentes. Al igual que sucede en tantos maleficios de Mallorca, pregúntele al rector Llorenç Huguet, heraldo de la desafección biotecnológica.

Jaime Canudas es probablemente la persona que más ha amado a Diario de Mallorca en toda su historia. Hombre de paz, dejaba fluir ideas o iniciativas que no coincidían necesariamente con las suyas. Su muerte nos recuerda cuánto añoramos a los liberales, en estos tiempos prósperos para los dictadorzuelos con pasaporte. El entonces consejero delegado de este periódico me suscribió a la revista Time, el regalo más útil que he recibido. Estaba contigo pero no pesaba, cuántas personas pueden decir eso.

Recuerde dónde leyó antes que Pablo Isla, el depuesto presidente de Inditex a petición propia y a cambio de solo ochenta millones de euros, tiene casa en Canyamel que ha convertido en epicentro del desfile veraniego de las influencias. Una década atrás les explicamos cómo se pavoneaban el president José Ramón Bauzá y el alcalde Mateo Isern, ufanos en la competencia por captar la atención del hiperejecutivo en los saraos estivales de la isla. En la imagen de Miquel Massutí que hoy nos ilustra, el president que más bostezos nos ha inducido intenta marcar el paso de Pablo Isla en Palma en 2013.

Reflexión dominical visual: «‘¡Mírame a la cara si te atreves!’, le decía la estrella del porno».

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