Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Condenado el profesor que acosó a una compañera en el IES Madina Mayurqa de Palma

La jueza califica los hechos de «violencia psíquica»

El acusado y la víctima eran profesores en el IES Madina Mayurqa, en Palma. B.Ramon

La jueza ha condenado a diez meses de prisión al profesor que acosó a una compañera en el IES Madina Mayurqa de Palma. La sentencia, que no es firme, declara probado que el hombre acosó a la víctima a lo largo de un año con mensajes a su teléfono, correos electrónicos y regalos para mantener con ella una relación de pareja que la mujer rechazó desde el primer momento. La magistrada Francisca Ramis califica los actos del docente de «pesadilla continua», «violencia psíquica» y «extremadamente graves», con los que «invadió la vida privada» de su compañera y la sometió a tal «presión psicológica» que le causó «temor, angustia y crisis de ansiedad». La mujer estuvo varios meses bajo tratamiento psicológico y recibirá 600 euros de indemnización.

El relato judicial sitúa el acoso entre noviembre de 2019 y el mismo mes de 2020. El hombre empezó diciendo a la víctima que la encontraba muy atractiva y le comentó los problemas que tuvo con su anterior pareja. Ella le dijo que estaba casada y no tenía ningún interés en él. Sin embargo, el profesor continuó enviándole mensajes de WhastApp y correos electrónicos con comentarios personales. La perjudicada acabó pidiéndole expresamente que no se comunicara más con ella, porque sus mensajes la incomodaban, pero el acoso no paró.

Durante meses, el acusado siguió contactando con ella y trató de hacerle llegar regalos, como discos de música romántica en los que dejaba claro que su intención era mantener una relación de pareja. La mujer optó por seguir ignorándole, pero informó de la situación a la dirección del instituto. La Inspección Educativa abrió un expediente disciplinario, según consta en la sentencia, suspendido al iniciarse el proceso judicial.

En junio de 2020, tras recibir un nuevo correo del profesor acusado para verse en presencia de otra persona y aclarar la situación, la víctima acudió al despacho del acusado y, a gritos, le pidió que la dejara en paz y que no contactara más con ella porque no quería saber nada de él. Pero tampoco esto surtió efecto y el hombre volvió a enviarle mensajes, explicándole que la echaba de menos y quería «construir una vida» junto a ella. Además, en varias ocasiones le hizo saber qué conocía sus horarios de clase.

Esta situación se prolongó hasta que la Policía Nacional detuvo al profesor en noviembre de 2020 tras una denuncia. La víctima tuvo que recibir tratamiento psicológico durante cuatro meses.

La mujer «sufrió una invasión de su vida privada» y vivió una «pesadilla continua», según la magistrada

decoration

La sentencia considera, contra la versión ofrecida por el profesor en el juicio, que estaba «obsesionado» con tener una relación sentimental con su compañera. El hombre pretendió «doblegar la voluntad» de la víctima, ejerciendo una «violencia psíquica» con la que quiso forzarla «a sucumbir a una relación que ella no deseaba y que había rechazado expresamente». La jueza considera que la mujer «sufrió una invasión de su vida privada», llegando a «sentirse vigilada y perseguida» y viviendo «una pesadilla continua».

La magistrada califica los hechos de «extremadamente graves» y declara al profesor autor de un delito de coacciones por el que le impone diez meses de prisión y la prohibición de acercarse a menos de 500 metros de la mujer y comunicarse con ella durante dos años. Además, le obliga a indemnizar a la perjudicada con 600 euros por los daños psicológicos y morales, una cantidad que la jueza considera «irrisoria», pero precisa que no puede conceder una cantidad mayor porque ninguna de las partes la solicitó.

Silencio en la Conselleria

Este diario contactó ayer con la conselleria de Educación, que declinó pronunciarse sobre la sentencia hasta haberla leído y analizado, según explicó un portavoz de la institución, informa Irene R. Aguado.

Compartir el artículo

stats