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Diario de Mallorca

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Crisis en Son Sant Joan

Los migrantes agredieron a la tripulación y al personal del aeropuerto para poder escapar del avión

La jueza sostiene que crearon un «tumulto hostil e intimidatorio» y destaca que una azafata resultó herida en la estampida para huir

Una patrulla de la Guardia Civil, el viernes, junto al avión del que huyeron los sospechosos.

Los migrantes del avión de Air Arabia Maroc agredieron a la tripulación y al personal de Aena para poder escapar del aparato. Una de las azafatas que trataba de evitar la fuga resultó herida y tuvo que recibir asistencia médica, según refleja el auto con el que la jueza ordenó el ingreso en prisión de los 12 sospechosos detenidos hasta ahora, todos marroquíes excepto un palestino, por sedición, coacciones y favorecimiento de la inmigración irregular. Según la magistrada, los pasajeros habían increpado y amenazado ya al personal del aparato para conseguir salir, generando una situación « caos y agresividad» y acabaron provocando un tumulto «hostil e intimidatorio». El auto destaca además las numerosas pruebas recabadas por la Policía de que se trata de «un plan preconcebido» por un «grupo medianamente organizado» a través de Facebook para entrar en España de forma irregular y las «graves consecuencias» que tuvo para la seguridad y el tráfico aéreo.

La titular del juzgado de instrucción número 6 de Palma reconstruye en el auto lo ocurrido el viernes por la tarde en el avión. A las 17:35 horas la torre de control de Son Sant Joan fue informada de que en el vuelo MAC437 entre Marruecos y Turquía se encontraba un pasajero con «un posible coma diabético». Un médico que iba a bordo -que no figura entre los fugados- había confirmado la emergencia. El aparato realizó un aterrizaje forzoso en Palma y el pasajero enfermo y un acompañante fueron trasladados a Son Llàtzer. 

Así fue la fuga de los migrantes en el aeropuerto de Palma

A partir de entonces, los acusados provocaron un «importante altercado aprovechando que el avión carecía de vigilancia alguna». Varios pasajeros «increparon e intimidaron a la tripulación» mientras pedían poder salir a las pistas «a fumar». Uno de ellos llegó a forzar una puerta de emergencia. No consiguió abrirla, pero la inutilizó y fue necesario repararla. 

La tensión creciente en la aeronave llevó a dos miembros del personal del aeropuerto a recomendar cerrar las puertas o alertar a la Guardia Civil. Pero la tripulación, ante el nerviosismo que mostraban los pasajeros, lo rechazó por temor a un linchamiento

Fue entonces cuando 22 pasajeros aprovecharon que la puerta estaba abierta para huir. Los fugitivos empujaron a la tripulación y al personal de Son Sant Joan, que intentaron contener la estampida. Una azafata sufrió lesiones en la espalda, el brazo y el hombre a consecuencia de estas «agresiones» y precisó asistencia médica, según detalla la jueza.

El auto expone que los migrantes generaron un «tumulto de tal intensidad» que el comandante habló de «caos y agresividad» con el objetivo final de entrar en España de forma irregular. La magistrada resalta los numerosos indicios de que fue un «incidente provocado y organizado». Para empezar, por la dudosa enfermedad del pasajero que provocó el aterrizaje en Palma. El médico que lo atendió en Son Llàtzer concluyó que no presentaba ningún «signo de patología urgente» y le dio el alta. El joven fue arrestado tras comprobar que pesaba sobre él una reclamación de un juzgado de Málaga. En su declaración, este sospechoso alegó que es diabético y que así podrán confirmarlo sus médicos en Marruecos. Pero la jueza apunta la posibilidad de que simulara o provocara el coma diabético «con clara finalidad delictiva» y apunta que no llevaba insulina. También considera la jueza que la fuga del joven que le acompañó a Son Llàtzer «resalta un tanto extraña» si no es porque la huida estaba «previamente preparada y concertada» por los 24 implicados. Por otra lado, las fuerzas de seguridad comprobaron que solo uno de los pasajeros implicados había facturado equipaje. El resto llevaban mochilas como equipaje de mano.

La Policía Nacional detectó tras el incidente que un grupo de Facebook, llamado Brooklyn y formado por miles de jóvenes marroquíes, anunció en julio pasado un plan para entrar ilegalmente en Europa idéntico al llevado a cabo el viernes en Palma. Para la jueza, existen pocas dudas de que «se trataba de un grupo medianamente organizado, incluso sin conocerse previamente de forma personal».

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