Las islas Balears tienen un tesoro aún por explotar. El sol, que es el mayor recurso económico sobre el que se sustenta el turismo, es también una fuente de energía a la que falta extraerle todo el rendimiento posible.

El Govern balear, consciente del déficit en energías renovables que tienen las islas, está pisando el acelerador a golpe de legislación para que la energía fotovoltaica deje de ser minoritaria.

Así que además del sol, que tiene el archipiélago, quienes tengan una cubierta en un edificio o en un aparcamiento disponen de una fuente de ingresos adicional. El Govern prevé obligar a instalar placas solares en edificios públicos o privados con una superficie construida superior a los 5.000 metros cuadrados o con una superficie en planta de más de 1.000 metros cuadrados. 

Una cubierta en un edificio o en un aparcamiento es una fuente de ingresos adicional

En principio no hay una fecha límite para las instalaciones fotovoltaicas en edificios pero sí en aparcamientos, que será en 2025 para los aparcamientos privados de más de 1.500 metros cuadrados, los públicos de más de 1.000 y los de nueva construcción privados de más de 1.000.

Cabe destacar que las placas solares contribuyen a ahorrar entre un 40 y un 80% de la factura de la luz, que con las continuas subidas de la tarifa eléctrica se trata de cantidades importantes.

La vida útil de la uralita está extinguida hace años. shutterstock

Otra de las ventajas de la instalación de placas fotovoltaicas es que en Balears a las ayudas para instalar este tipo de paneles energéticos, se unen las ayudas para retirar los conocidos tejados de uralita, compuestos por amianto, un material que tiene graves consecuencias para la salud y el medio ambiente. Tanto el Govern como el Ministerio de Transición Ecológica ofrecen distintos tipos de subvenciones. 

Es importante resaltar que la vida útil de los tejados, cubiertas, depósitos de agua que tienen amianto está extinguida, por lo que el daño para la salud y el medio ambiente es evidente. Por ello, la recomendación general es retirarlo cuanto antes y evitar posibles perjuicios al medio ambiente y a las personas. Si además esta retirada lleva aparejada la instalación de placas fotovoltaicas, a los beneficios para la salud y el medio ambiente se suman a la rentabilidad económica.

Las placas fotovoltaicas son una fuente de ingresos. J.A. Riera

Ha llegado el momento de sustituir la uralita por tejados limpios y que sean rentables

En Mallorca, empresas como Vestalia recuerdan que el amianto no se debe tocar ni manipular y que se debe avisar a una empresa especialista en desamiantado para que realice tanto la retirada de este material como la posterior gestión. Estas empresas, como es el caso de Vestalia, tienen que estar acreditadas e inscritas en el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA).

Vestalia cuenta también con una división especializada en la instalación de placas solares con lo que facilitan a sus clientes las gestiones y los trabajos para disfrutar de una energía limpia con seguridad.

Ha llegado el momento de rentabilizar las cubiertas con seguridad y si son de uralita es la mejor ocasión para sustituirlas por tejados limpios y rentables.