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Las cadenas internacionales siguen teniendo cabida en el sector del lujo balear

Operaciones como la venta del Formentor que gestionará Four Seasons muestra que en el archipiélago hay «hueco» en ese nicho de mercado

En el hotel Formentor se acomete una reforma con una inversión de 20 millones. | DM

Con la venta del hotel Formentor por 165 millones a finales del año pasado por parte de Barceló al fondo andorrano Emin Capital, que gestionará Four Seasons tras una profunda reforma, se ha visto que las grandes compañías internacionales tienen cabida en el mercado de lujo en Balears.

Más allá de ver a estas cadenas como una amenaza, como la canadiense que desembarcará en el emblemático Formentor, Raúl González, consejero delegado EMEA de Grupo Barceló, considera que «cualquier competidor es bueno, estimula» y «probablemente el hueco en el lujo se puede dar», valoró ayer al ser interpelado al respecto durante la presentación de un estudio de EY (Ernest & Young) sobre las claves de inversión y financiación hotelera.

«El lujo requiere aguantar mucho y no es fácil», dice González, convencido de que «en el resto» de segmentos lo tienen complicadísimo». No considera que «tengan una fortaleza especial». Cree que Four Seasons «lo puede hacer bien en Formentor, pero también nosotros».

Además de la remodelación de Formentor, con una inversión de unos 20 millones de euros, en Balears las grandes cadenas llevan a cabo veinte proyectos, principalmente de hoteles de cinco estrellas y de cinco estrellas de lujo, según explicó Álvaro Monreal de EY.

Borja Buades, director de Financiación de Proyectos Inmobiliarios de BBVA, repasó cómo al inicio de la pandemia la entidad se centró en brindar liquidez a los clientes y «se cerró la puerta a nuevas operaciones». La primera fue la del hotel Formentor y ahora el banco está trabajando en su reforma. También dejó claro que un mercado como Balears, a pesar de desventajas como la estacionalidad y su dependencia de la conectividad, frente a por ejemplo la Costa del Sol, sigue siendo un destino «resiliente y prioritario».

Cliente de perfil alto

Monreal puso el acento en el gasto del turista esta temporada pasada en el archipiélago, con su mayor poder adquisitivo. Los precios hoteleros han mostrado «una subida tremenda», a pesar de que la ocupación aún no haya alcanzado los niveles de 2019, lo que relacionó con los planes de las cadenas de reconvertir establecimientos en cinco estrellas de lujo.

La tarifa media diaria (ADR) de los hoteles ha alcanzado niveles superiores a la temporada precrisis, algo que «ha gustado mucho» a los inversores», puntualizó Javier García-Mateo, socio de EY. Basta recordar que el mes pasado el archipiélago tuvo el ADR más alto frente al resto de comunidades, con 119,2 euros, cuando la media fue de 94,1 euros. El ingreso por habitación disponible (teniendo en cuenta la ocupación) fue de 78,25 euros, frente a los 56,12 euros a nivel estatal, según datos del INE.

Con la bolsa de consumo retenida los turistas han gastado más en Balears, a la vez que los canales de distribución están cambiando, con las ventas de última hora y la comercialización directa o vía OTA (agencias online). Es patente la bajada de la turoperación.

A pesar de que los turoperadores están volviendo a recuperar cuota de mercado por los chárters, Raúl González avisó de que las mayoristas que no asuman riesgo aéreo «lo van a tener peor».

Para Javier Águila, presidente de Apple Leisure Group Europa, después de haber estado «jugando a susto y muerte todo el año», el buen dato de las tarifas hoteleras más el incremento de la conectividad le lleva a ser «optimista pero con cautela» pendiente de la evolución de la pandemia en los principales mercados emisores.

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