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El comercio pronostica un Black Friday y la Navidad positivos, pero lejos de las cifras prepandemia

El comercio de Baleares achaca ser líder en los ERTE a su «lenta recuperación»

El comercio prevé un Black Friday peor que el de 2019 debido a que la reactivación es débil. B. Ramon

La lentitud con que se están recuperando las ventas en el comercio balear explica por qué este sector aparece como el líder a la hora de solicitar prórrogas en los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), según señalan los presidentes de las patronales Afedeco y Pimeco, Toni Gayá y Antoni Fuster respectivamente. Y además hacen un vaticinio en el que coinciden con representantes de las grandes superficies: aunque las ventas durante las próximas campaña del Black Friday y la de Navidad serán mejores que las que se registraron en 2020, distarán de acercarse a las que se dieron en 2019, antes de la pandemia.

Pese a que se trata de un sector que hace tiempo que no registra restricciones en su actividad, el comercio ha protagonizado casi una de cada cinco prórrogas en los ERTE de Baleares, cuyo plazo para solicitarlas concluyó el pasado viernes, tal y como informó Diario de Mallorca el pasado domingo. Según se señala desde las citadas patronales, la explicación es que el comercio tradicional de las islas ya llegó debilitado a la pandemia, y ésta no ha hecho más que agravar la situación. La solución que están adoptando algunas empresas de este sector es hacer uso de los ERTE para reducir sus costes.

Porque tanto Gayá como Fuster destacan que a diferencia de lo sucedido con la restauración, que durante las últimos meses ha mostrado un aumento de la clientela mucho más notable, la facturación del comercio, especialmente en la rama de la moda y los complementos, está siendo muy débil. Eso explica que las previsiones que el sector maneja de cara al Black Friday y la Navidad, siento mejores que las de 2020 cuando las restricciones eran mucho más duras, apuntan que se seguirá lejos de recuperar los niveles de facturación previos al coronavirus, y dos son las causas que se ponen sobre la mesa para justificar esta estimación.

La primera es compartida por grandes y pequeñas empresas comerciales, desde las que se señala el empobrecimiento que han registrado muchas familias de las islas debido a que la temporada estival empezó más tarde de lo habitual y no se va a prolongar tanto como se deseaba, lo que implica que muchos trabajadores no han obtenido las reservas económicas suficientes para superar el invierno con holgura, dependiendo de prestaciones especiales como en el caso de los fijos discontinuos.

Por ello, y aunque se comienza a detectar una mayor alegría en el consumo a medida que la economía se reactiva, se señala que la demanda local se mantendrá por debajo de los niveles prepandemia en fechas tan destacadas para el comercio como las antes señaladas.

En cualquier caso, se pone en valor que los problemas de abastecimiento detectados a finales del verano han ido desapareciendo, salvo en los productos de electrónica por la escasez de semiconductores, por lo que no se espera que este problema agrave todavía más esta situación.

Las compras por internet

La segunda causa, según subraya Toni Gayá, es que las restricciones durante la pandemia han impulsado las ventas por internet, incorporando incluso a clientes que eran más reticentes a hacer uso de esta vía. Esta formula ha quedado implantada y el comercio tradicional se encuentra ahora con que no regresa a las tiendas físicas una parte de esa clientela.

Esta bajada en la afluencia de público en las calles comerciales, según el presidente de Afedeco, explica en parte el cierre de algunas firmas emblemáticas en el centro de Palma, incluida la que se conoce como su «milla de oro», como son es Born y Jaume III.

En este contexto, no se oculta la preocupación existente respecto a la evolución que el comercio tradicional va a registrar durante el periodo invernal, y muy especialmente durante los meses de enero y febrero, de menor actividad, al convivir con fuertes subidas en el coste de la electricidad.

Por ello, se advierte del riesgo de que si los ERTE por covid no se prolongan más allá del 28 de febrero del próximo año, el resultado sea que se produzcan despidos permanentes y el cierre de algunos establecimientos durante esas fechas.

LAS CLAVES

Líderes en erte Necesidad de reducir costes en el comercio

Las patronales señalan que la débil reactivación de las ventas está obligando a recurrir a los ERTE para rebajar los costes del comercio tradicional.

Débil reactivación Black Friday y Navidad peores que antes de la pandemia

Aunque el consumo muestra una mejor situación que en 2020, la debilidad con que se recupera hace prever un Black Friday y una Navidad peores que en 2019.

Invierno difícil Baja facturación con costes que crecen

Las patronales muestran su preocupación ante el aumento de costes como la factura de la luz en un contexto de débil reactivación de las ventas.

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