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Suspenden los cribados de cáncer de mama en Baleares por falta de personal

Una jubilación y dos traslados obligarán a dejar de hacer mamografías desde el 19 de este mes y previsiblemente durante todo noviembre

Una radióloga examinando una mamografía realizada en el hospital de Son Espases. | DIARIO DE MALLORCA

El cribado poblacional de cáncer de mama de esta comunidad va a sufrir un nuevo parón tras el que sufrió hace ahora dos años por falta de radiólogos que interpretasen las mamografías. En esta ocasión es la jubilación de una enfermera y el cambio de puesto de trabajo de otras dos, todas ellas profesionales encargadas de la citación de las mujeres incluidas en este programa, lo que obligará a suspenderlo desde el día 19 de este mes y prolongar su inactividad previsiblemente durante todo el próximo mes de noviembre, según fuentes a las que ha tenido acceso este diario.

«Con motivo de reorganizar el trabajo y las funciones del personal de la estrategia de cáncer dejaremos de hacer mamografías del programa el 19 de octubre y seguramente tampoco se citará el mes de noviembre».

El párrafo anterior, reproducido literalmente, refleja el comienzo de un correo electrónico remitido por la coordinadora de la Estratègia de Càncer de les Illes Balears, Carmen Sánchez Contador, a los profesionales sanitarios que participan en este programa de prevención que busca detectar precozmente tumores de mama entre las mujeres de este archipiélago con el objeto de cogerlos en un estadio en el que puedan ser tratados con más posibilidades de curación.

La supervivencia de un cáncer de mama supera el 90% cuando son abordados en sus fases más iniciales. El cáncer de mama causa cada año en Balears en torno a las 150 muertes y es el más letal de los tumores para las mujeres.

Este diario intentó infructuosamente ponerse en contacto con Carmen Sánchez Contador para verificar que lo comunicado en su correo electrónico a sus subordinados no hubiera cambiado. Y lo que llama la atención es la fecha que señala como inicio de la suspensión del programa, el próximo 19 de octubre que, curiosamente, es la efémeride que conmemora el día mundial contra estos cánceres.

La coordinadora, en el citado e-mail, achaca esta suspensión temporal a que la oficina técnica del programa de cribado ha perdido a las citadas tres enfermeras encargadas de las citaciones.

«Sólo queda una enfermera que entró justo en el momento de iniciarse la pandemia y ha estado destinada a otras funciones por lo que ha aprendido poco de los procedimientos necesarios y, aún si los supiera, difícilmente podría abarcar todo el trabajo», completaba su explicación Sánchez Contador.

Más demora diagnóstica

Tras informar de que ella misma asumirá las funciones de las tres profesionales «hasta que se cubran las plazas», la coordinadora del programa anticipa que «desgraciadamente, aumentará la demora diagnóstica».

Tal y como especifica la responsable la Estrategia del Cáncer en esta comunidad autónoma, el trabajo que desarrollaban estas tres enfermeras era vital para la buena ejecución del programa. Comprobaban la asistencia de las citadas y resolvían incidencias; planificaban las lecturas (de las mamografías) y editaban sus resultados; coordinaban y resolvían las terceras lecturas en las opiniones discordantes de los radiólogos; preparaban y citaban a las mujeres con un resultado positivo de cáncer y llevaban el seguimiento y el registro de los cánceres diagnosticados.

Este cáncer mata a unas 150 mujeres al año en las islas y tiene una supervivencia del 90% en fases tempranas

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Un radiólogo que contactó con este medio explicó que en las últimas semanas ya habían detectado un retraso en los plazos habituales. Así, algunas mujeres han tenido que esperar en torno a los dos meses para ser informadas de una mamografía sospechosa cuando lo habitual es que sea en un plazo no superior a los diez días. Las unidades de mama de los diferentes hospitales públicos están preocupadas por los retrasos en el diagnóstico y la mala experiencia en anteriores paralizaciones del programa.

El dato

En el correo electrónico remitido por la coordinadora del programa a sus subordinados, Sánchez Contador también revela que «el volumen de actividad mensual es algo más de 2.500 exploraciones (lo que implica 5.000 lecturas de las mamografìas ya que cada prueba es revisada por dos profesionales distintos y, en caso de discrepancia en el diagnóstico, por un tercero) y cerca de 200 derivaciones para estudios complementarios».

«Esperamos poder recuperar la actividad en poco tiempo», concluye Contador.

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