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La falta de materiales que afecta a Baleares no evita la recuperación pero la «entorpece»

La Fundación Impulsa advierte de que la escasez está provocando un alza en la inflación

Antoni Riera, director técnico de la Fundación Impulsa Balears, en una imagen de archivo. | B.RAMON

La escasez de suministros que está afectando a Balears, al igual que al resto del planeta, no va a evitar que el crecimiento económico de las islas sea importante durante este año, pero sí supone un obstáculo que hace que sea menos intenso, según destaca el catedrático de Economía Aplicada y director de la Fundación Impulsa, Antoni Riera.

Desde este organismo se estima que el incremento de la economía de las islas al cierre de este año, a la espera de ver como se ha cerrado el tercer trimestre, puede moverse en torno al 10% e incluso superarlo. Pero no se oculta que el «rebote» que se está registrando se «entorpece» debido a dos elementos que además están vinculados: la escasez de suministros y el crecimiento de la inflación.

Antoni Riera indica que la economía internacional está pasando actualmente por un periodo de adaptación tras la pandemia, que está afectando a la cadena de distribución (se señala, por ejemplo, la escasez de camioneros) y que se explica también porque la cadena de producción se ha desviado durante ese periodo hacia otras necesidades generadas por la covid-19.

Eso explica que en estos momentos, en los que crece la demanda, se registre la escasez de algunos productos, y que las materias primas estén viendo como sus precios se multiplican por dos y hasta por cinco.

El director de Impulsa apunta que esta situación provoca que la escasez de suministros y las demoras en su entrega afecten a prácticamente todos los sectores empresariales.

Mejor que en 2020

La recuperación es confirmada desde las diferentes organizaciones empresariales de las islas, que al mismo tiempo admiten la escasez de muchos suministros.

En el caso del comercio, se pone de manifiesto que las ventas están claramente por encima de las que se registraban en 2020 por estas fechas, aunque sin alcanzar todavía los niveles de 2019. Pero en este sentido, se habla de un mayor consumo por la presencia de turistas y porque la clientela local está mostrando señales de reactivación.

Del mismo modo, los concesionarios de automóviles han moderado su estimación de crecimiento en las ventas, pero subrayan que ésta se debe a que el producto no llega a la velocidad necesaria pese a que hay demanda, y no a causa de la caída de esta última como en 2020.

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