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El Govern ordena a 46 municipios de Mallorca tener un plan de fugas de agua antes de final de año

Medio Ambiente quiere que los pueblos tomen medidas para acabar con los 28 millones de toneladas anuales que se pierden por las redes municipales de abastecimiento y que tengan un plan para tiempos de sequía

La mayoría de pueblos debe reparar fugas de agua de su red de forma constante. DM

La conselleria de Medio Ambiente del Govern ha enviado un ultimátum a 46 municipios de Mallorca, entre ellos Palma, para que antes de final de año deben haber elaborado un Plan de Gestión Sostenible del Agua, que entre sus principales funciones está la de hacer frente a las fugas de agua de las canalizaciones municipales por las que Mallorca pierde la escalofriante cifra de 28 millones de toneladas al año.

El Plan Hidrológico de Baleares, aprobado en 2015, ordenaba a todos los municipios de Baleares a elaborar una Plan de Gestión Sostenible del Agua y un Plan de Sequía antes de 2022. Según la conselleria de Medio Ambiente, tan solo los tienen ya redactados y están en condiciones de hacer frentes a las descomunales pérdidas de las cañerías Manacor, Inca, Esporles, Sant Llorenç, Santanyí y las localidades que integran la Mancomunitat del Migjorn, Campos y ses Salines. Por consiguiente, en estos momentos solo siete de los 53 municipios de Mallorca está en condiciones de cumplir el Plan Hidrológico.

Ante esta situación, Medio Ambiente ha enviado un requerimiento a los 46 ayuntamientos mallorquines más retrasados y les ha advertidos de que antes de final de año deben contar con estos planes. Asimismo, la Conselleria organizó una reunión con alcaldes y concejales para explicarles que estos planes deben estar listos antes de que llegue el año 2022.

Joana Maria Garau, directora general de Recursos Hídricos, explicó que «el Plan de Gestión Sostenible tiene el objetivo, esencialmente, de que cada ayuntamiento diseñe las medidas necesarias para reducir las fugas de agua en las redes municipales». Se trata, según Garau, de una «herramienta para que los consistorios sepan en qué situación se encuentran sus recursos hídricos y de esta forma podrán realizar una gestión y una planificación de los mismos mucho más eficiente».

La directora general de Recursos Hídricos también recordó que el Plan Hidrológico fija para el año 2021 una pérdida de caudal inferior al 25%. En base a este dato, de los 53 municipios de Mallorca, un total de 33 localidades incumplen el Plan Hidrológico de Baleares que ordenaba no tener pérdidas superiores del 25% de su consumo en 2021. La mayoría de ellos supera con creces esta cifra y un número notable de pueblos y localidades mallorquinas superan el 50% de pérdida de su caudal.

Joana Maria Garau señaló también que el objetivo con estos planes y medidas es cumplir lo que marca el Plan Hidrológico en cuanto a consumo diario por persona, que está fijado en 250 litros diarios por habitante. En esta cantidad también está incluido el consumo de la población flotante, así como el consumo de agua urbana para el riego de jardines y limpieza de calles.

Fugas de caudal del 15%

El Plan Hidrológico de Baleares también apunta que en el año 2027 las pérdidas de caudal de la redes de abastecimiento municipal no pueden superar el 17% de su suministro total. En el caso de que en los próximos seis años no se realice una inversión importante en arreglar las redes de abastecimiento de agua, tan solo dos o tres municipios cumplirán el objetivo del Plan Hidrológico de no superar el 17% de pérdidas. Por ello, desde Medio Ambiente están insistiendo a los municipios para que tomen cartas en el asunto y la mejor vía para hacerlo es contar con un plan que indique los problemas que sufren las redes y las fórmulas para atajarlos.

Las redes municipales de abastecimiento de agua suministraron el pasado año un total de 106,2 millones de toneladas o hectómetros cúbicos a las localidades de Mallorca. No obstante, tan solo se llegó a facturar un consumo real de 78,5 millones de toneladas, de ahí sale la cifra calculada por la conselleria de Medio Ambiente de los 27,7 millones de toneladas anuales que se pierden por las redes de abastecimiento municipales de agua. Ello supone que el 26,2% del consumo de nuestra isla se esfuma por las cañerías a raíz de las fugas de agua.

Plan de sequía

Además de un Plan de Gestión Sostenible del Agua, el Govern obliga a los ayuntamientos a presentar en paralelo otro plan para hacer frente a la sequía cuando se produzca. Hay que recordar que en 2016 la sequía puso en peligro el suministro de numerosas localidades a causa de la falta de lluvias. En este sentido, se pretende que los ayuntamientos establezcan almacenamientos de reserva para garantizar el agua a sus residentes y busquen alternativas para evitar que las redes municipales se queden sin agua.

Estos plantes, tanto el de Sequía como el de la Gestión Sostenible del Agua, deberán ser informados mediante un documento vinculante por parte de la conselleria de Medio Ambiente. Una vez tengan el visto bueno del Goven deberán empezar a aplicar medidas. Garau aseguró que, a raíz de la notificación, ya hay muchos ayuntamientos que están trabajando en ellos.

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