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La sanidad pública balear realiza el 59% de las interrupciones del embarazo

El 41% de los abortos restantes se completan en clínicas privadas, bien por decisión de la propia mujer o por tratarse de intervenciones quirúrgicas

Imagen de una concentración a favor del derecho de la mujer a decidir celebrada en Palma. | MANU MIELNIEZUK

La actualidad en torno a la reforma de la ley del aborto que propugna la ministra de Igualdad, Irene Montero, aduciendo que en muchas zonas del país ocho de cada diez abortos se realizan en clínicas privadas y que hay comunidades donde ni siquiera se realizan, no responde a la situación actual en Balears donde, según el último informe de Salud Pública sobre las interrupciones voluntarias del embarazo (en adelante IVEs), el correspondiente al ejercicio de 2019, el 58,8% de los abortos practicados en ese año se hicieron en la sanidad pública.

Los datos del citado informe hablan de que sobre un total de 3.310 IVEs realizadas ese año, 1.947 (el 58,8% del total) se hicieron en centros públicos y las 1.363 restantes (41%) en clínicas privadas. Y estos porcentajes se han ido consolidando desde el año 2012, cuando la proporción de IVEs realizados en la pública comenzó a aumentar de la mano de los abortos farmacológicos que los médicos eran menos reacios a realizar.

Antes, sin ir más lejos en el año 2011, en la sanidad pública solo se practicaron 193 abortos (el 5,6% del total) frente a los 3.273 (94,4%) que se realizaron en clínicas privadas, bien sufragados por los propios bolsillos de las mujeres afectadas o derivadas a ellas por el propio Servei de Salut.

El doctor Octavi Córdoba, jefe de Ginecología de Son Espases, explica que actualmente en su servicio está garantizada la prestación, que no menos de diez de sus adjuntos realizan los abortos químicos con normalidad.

Un fármaco en el corazón

Y revela que al menos otros dos profesionales están dispuestos a afrontar una de las IVEs que quitarían el sueño a más de uno. «Cuando se detectan malformaciones graves en el feto incompatibles con la vida en el tercer trimestre del embarazo hay que terminar con la vida del bebé inyectándole medicamento en el corazón. Y luego hay que provocarle el parto a la madre para que expulse el feto. No es una actuación agradable para nadie», subraya mostrándose aliviado de que tan solo han tenido que afrontar 2 de estos casos en los últimos años, uno de ellos derivado desde Menorca donde no se encontró a ningún médico dispuesto a hacerlo.

El jefe de servicio explica la dinámica actual de las IVEs en esta comunidad. Los centros de salud derivan a las mujeres que desean abortar a los servicios hospitalarios y en ellos se procede a provocar la interrupción con pastillas siempre y cuando el periodo de gestación no haya superado las diez semanas, cuando tocaría pasar por el quirófano. «Estos abortos quirúrgicos se hacen en los centros concertados, nunca me he planteado el porqué», señala este profesional subrayando que también atienden las posibles complicaciones de una paciente que ha iniciado con ellos el proceso de abortar químicamente.

Preguntado sobre la intención de la ministra de Igualdad de limitar la objeción de conciencia de los médicos, actuación que chocará con la oposición de su compañera de gabinete Carolina Darias, Córdoba no lo tiene tan claro ya que, alerta, la objeción puede ser sobrevenida por cualquier circunstancia que acontezca en la vida de los sanitarios que realizan la prestación.

En lo que no tiene dudas es en otro de los aspectos más polémicos de la reforma de la ley del aborto que prepara la podemita, esto es, en permitir abortar a las menores de 16 y 17 años sin previo permiso parental. «Una mujer de 16 años está capacitada para tomar esa decisión y no hay que condicionarla de ninguna manera porque para ella la situación que vive es un auténtico drama», concluye el ginecólogo.

Servei de Salut, 1.792, derivaciones, 206

Las cifras de la información principal corresponden al año 2019 y fueron elaboradas en febrero de este 2021 porque incluyen también las IVEs de 47 mujeres que abortaron en el archipiélago sin residir de forma habitual en él.

La conselleria de Salud ofreció otras más actuales, del año 2020, pero que recogen tan solo los abortos realizados en instalaciones del Servei de Salut o derivados por este a clínicas privadas concertadas por el motivo apuntado, por tratarse de IVEs no problemáticas (ni por malformaciones fetales o riesgo para la madre) que requieren no obstante pasar por el quirófano.

Así, el año pasado el IB-Salut sufragó un total de 1.998 IVEs de las que 1.307 se hicieron en Mallorca (460 en el sector Ponent, 475 en Migjorn, 190 en el sector de Tramuntana y 182 en el de Llevant), 118 en Menorca y 367 en Eivissa y Formentera. Las 206 restantes se derivaron a las 4 clínicas privadas con las que tiene concierto, 3 en Mallorca y 1 en Menorca.

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