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Los contribuyentes de la Hacienda balear se enfrentan a recargos de hasta 100.000 euros

Expertos señalan que la actuación de las Haciendas locales se acerca a la «prevaricación»

Los numerosos recursos que los contribuyentes le están ganando a la Agencia Tributaria balear (ATIB) tienen una notable importancia debido a que en algunos casos las cantidades en juego se acercan o incluso superan los 100.000 euros, según los datos facilitados por el despacho DMS Legal a través de su abogado Alejandro del Campo. Por ello, insiste en que la actuación irregular de la Hacienda autonómica persiste pese a los varapalos judiciales que recibe porque resulta rentable, y sigue utilizando el valor catastral a la hora de estimar el de mercado de una propiedad, sin la visita de un perito como ha exigido el Tribunal Supremo y le ha recordado recientemente el Tribunal Económico-Administrativo regional.

Hay que apuntan que no se trata de un comportamiento exclusivo de la ATIB, sino que aparece en otras autonomías. En este sentido, el catedrático de Derecho Financiero y Tributario José Andrés Sánchez Pedroche, en un informe sobre la nueva ley antifraude publicado por el Centro de Estudios Financieros (CEF), puso de relieve que «los propios servicios administrativos de las comunidades autónomas manifiestan abiertamente la conveniencia de seguir aplicando las prácticas desterradas por el Tribunal Supremo ante el convencimiento de la rentabilidad de sus actuaciones, atendidos los escasos recursos interpuestos por los contribuyentes, aunque todos ellos salieran victoriosos finalmente. En términos de recaudación, para los servicios tributarios de las comunidades autónomas convenía desatender la doctrina del Tribunal Supremo, aunque ello, todo hay que decirlo, pudiera tener su traducción en un comportamiento cercano a la prevaricación».

Alejandro del Campo señala varios ejemplos que el ha tenido en sus manos en los que la valoración del inmueble realizada por la Hacienda balear sin que un perito visitara la propiedad ha superado el precio de venta, lo que ha generado la exigencia al contribuyente de cantidades adicionales a pagar.

En concreto, apunta el de una vivienda adquirida por 800.000 euros que la Agencia Tributaria de las islas valoró en 1.400.000, reclamando el pago adicional de 92.000 euros.

Ya con cifras más moderadas, indica como ejemplo el de un local comprado por 40.000 euros pero para el que la Hacienda balear fijo un valor de 144.000, reclamando el abono adicional de 9.300 euros; o el de un solar adquirido por 50.000 que se valoró por la ATIB en 87.200 euros, imponiendo así al contribuyente el pago de 3.350 euros más.

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