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Los hoteles de Mallorca comienzan a cerrar con cuentagotas a finales de este mes

Los sindicatos temen que solo la Bahía de Palma podrá alargar la actividad hasta noviembre

Cala Millor se apunta como una de las zonas con los primeros cierres. | M. MIELNIEZUK

Antes de que acabe el presente mes va a dar comienzo el goteo de hoteles que dan por concluida la temporada de este año y que optan por cerrar sus puertas hasta 2022. Esta decisión ha sido comunicada ya por algunos establecimientos a sus plantillas y a los transportistas encargados de trasladar a sus clientes, con fechas que en la mayoría de los casos se mueven entre los próximos días 27 y el 30. Entre las zonas en las que se detectan estas situaciones se citan las de Cala d’Or o Cala Millor.

Desde la federación hotelera de Mallorca se limitan a apuntar que en este momento se están recabando los datos sobre las intenciones de sus asociados, pero desde UGT y CCOO se señala que ya hay plantillas a las que se ha comunicado el cese de su actividad durante este mes, aunque se felicitan de que hoy por hoy se trate de una minoría de la planta hotelera. También desde la federación balear de transportistas se confirma que hay hoteles que han comunicado a las empresas del discrecional que dejan ya de necesitar sus servicios durante este año, lo que supone que también estas flotas se van a ver obligadas en pocas semanas a empezar a prescindir por esta temporada de algunos de sus trabajadores fijos-discontinuos.

El secretario general de la federación de hostelería de UGT en las islas, José García Relucio, confirma que comienzan a recibirse estas comunicaciones, aunque pone en valor que la mayoría de la planta hotelera que ha estado operativa durante este verano va a intentar mantener la actividad en el mes de octubre.

Este dirigente sindical lamenta, sin embargo, que algunos de los cierres que se están notificando parecen tener como objetivo concentrar a la clientela en otro establecimiento de la misma empresa con el fin de elevar la rentabilidad «sin que les importe el bienestar de sus trabajadores», que en la mayoría de los casos, al ser fijos discontinuos, están a la espera de que se reactive la prestación especial creada para este colectivo.

En cualquier caso, el representante de UGT se muestra convencido de que este año va a haber hoteles que van a poder mantenerse abiertos hasta mediados de noviembre, y apunta la posibilidad de que lleguen a diciembre si se pueden beneficiar de los viajes del Imserso.

Las dos realidades

El secretario general de CCOO-Balears, José Luis García, señala que en Mallorca van a convivir dos realidades durante los próximos meses. Una es la de la Bahía de Palma, donde va a haber establecimientos que van a poder permanecer abiertos hasta bien entrado noviembre, y otra la del resto de zonas del litoral, para el que vaticina un goteo de cierres y donde prevé que la mayoría opte por dar por terminada la temporada de este año a partir de mediados de octubre.

El presidente de la federación balear de transportistas, Rafael Roig, confirma que algunas empresas de autocares turísticos van a empezar ya a reducir sus plantillas por este año, al comunicar los primeros hoteles su intención de cerrar antes de que acabe este mes. Por ello, defiende la necesidad de que los fijos discontinuos puedan volver a cobrar su prestación especial a partir de octubre.

Unanimidad para quitar restricciones en restauración

Hay unanimidad entre los agentes sociales a la hora de reclamar al Govern que se supriman ya, o al menos se reduzcan considerablemente, las reducciones de aforo que todavía se aplican en el interior de los bares y restaurantes, una medida que se pretende acordar en la Mesa de Diálogo Social que se va a celebrar durante la próxima semana.

Los secretarios generales de UGT y de CCOO en las islas, Lorenzo Navarro y José Luis García respectivamente, y los presidentes de la patronal PIMEM y de la asociación de restauración de CAEB, Jordi Mora y Alfonso Robledo por este orden, defienden que estos establecimientos deben de poder disponer ya de todo su aforo, aunque se mantengan algunas exigencias como la distancia de seguridad entre mesas o el uso de la mascarilla si no se está consumiendo.

Hay elementos claves que todos esgrimen: el anuncio del ayuntamiento de Palma de que a partir del próximo mes se suprimirán las ampliaciones de las terrazas que se habían concedido, y la posibilidad de que no se prorroguen los ERTE en esta actividad.

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