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Govern y empresarios afirman que la economía balear ha salido de la UCI

El Ejecutivo autonómico y la patronal CAEB coinciden en que el segundo trimestre del año se ha cerrado con un crecimiento superior al 20%

Pasajeros en el área de salidas del aeropuerto de Palma.

Pasajeros en el área de salidas del aeropuerto de Palma.

La economía balear ha salido de la UCI y ha entrado ya en la fase de recuperación. La importancia de este diagnóstico es que parte tanto del Govern como de los empresarios de las islas. El primero cifra el crecimiento conseguido durante el segundo trimestre del año en un 21,7% respecto al mismo periodo de 2020, mientras que la patronal CAEB eleva aun más este porcentaje y lo sitúa en un 26,5%. El Ejecutivo autonómico va más allá con sus pronósticos, y mejora su previsión inicial de incremento económico para el conjunto del presente ejercicio, hasta situarla en un 11,6%, y augura que en 2022 esta tasa será del 12,1%, colocando entonces a las islas en los niveles de un año de récord como fue 2019.

El balance de la patronal balear es claramente positivo, al considerar que el archipiélago entró en el segundo trimestre de este año en «un punto de inflexión, el cual da el pistoletazo de salida al tan ansiado como necesario proceso de recuperación».

Tanto el informe presentado este jueves por el conseller de Trabajo y Turismo y por el director general de Modelo Económico, Iago Negueruela y Llorenç Pou respectivamente, como el de la citada confederación empresarial, coinciden en que el crecimiento del segundo trimestre no solo es intenso, sino que además alcanza a todos los sectores. Así, en la rama turística y de servicios el Govern cifra la subida en un 22,5% y la CAEB en un 28%; en la industria en un 27,6% y en un 16,3% respectivamente; y en la construcción en un 8,4% en el caso del Ejecutivo autonómico y en un 20,5% según los empresarios. La patronal aporta otros dos datos igualmente positivos: el consumo se eleva un 32,3% y presenta el mejor dato de todos los expuestos, y la inversión empresarial lo hace en un 22,7%.

Por islas, el crecimiento que se asigna a Mallorca es de un 21,5% en el caso del Govern y de un 26,4% para la patronal de las islas.

Ante esta evolución, los empresarios hablan de «rebote» de la economía balear y el Govern de recuperación en forma de V, pero ambos coincide en que lo sucedido entre abril y junio muestra claramente un cambio de tendencia positivo, que el Ejecutivo autonómico achaca a la estrategia diseñada junto con patronales y sindicatos para poder reactivar la temporada turística. En este sentido, la presidenta de CAEB, Carmen Planas, pone en valor el impulso alcanzado por el sector servicios, en el que se enmarca el turismo.

Hay otro punto en el que ambas partes coinciden: la recuperación balear está siendo más intensa que la media española, aunque también sufrió una caída superior durante 2020.

Como se ha señalado, el Ejecutivo balear va más allá y extiende su previsión al cierre de este año, para el que estima un crecimiento del 11,6%, y a 2022 para el que pronostica un alza del 12,1%, año este último en el que espera haber completado la recuperación económica.

Los empresarios ponen de relieve que el mejor comportamiento de la economía de las islas se está dando en el consumo, al que se asigna el mayor crecimiento de los registrados durante el segundo trimestre. Desde la patronal balear se apunta que la desescalada en las restricciones que se aplicaban en la actividad de muchos sectores y en la movilidad ha permitido a las familias del archipiélago materializar planes de gasto que habían tenido que congelar. A ello hay que sumar también la apertura en la llegada de turistas, cuyo gasto ha sido 27 veces superior al que se registró durante las mismas fechas de 2020. Esta reactivación ha sido más intensa en los visitantes extranjeros.

El conseller Iago Negueruela, considera que una de las claves de la potente reactivación económica que se está dando en las islas hay que buscarla en los sistemas de protección que se han desarrollado desde las Administraciones públicas, como las ayudas que se han dirigido a las empresas para asegurar su viabilidad o los ERTE para evitar la destrucción de puestos de trabajo, al igual que la prestación especial para fijos discontinuos que ahora se considera «esencial» recuperar, tal y como se ha hecho llegar al ministerio de Trabajo. En este sentido, insistió en que estas políticas marcan claramente la diferencia respecto a la crisis anterior.

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