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Eurocopa y Juegos Olímpicos no evitan el desplome en los ingresos de las salas de juego de Baleares

La patronal balear del sector afirma que las apuestas deportivas en los salones se han reducido a la mitad a lo largo de la pandemia

Imagen de una de las salas de apuestas de Palma. | C. GUASP

Imagen de una de las salas de apuestas de Palma. | C. GUASP

Ni la Eurocopa ni las Olimpiadas están haciendo que mejore la situación de los salones de juego con apuestas deportivas que existen en las islas, hasta el punto que los ingresos de este año se están situando incluso por debajo de los de 2020, cuando al menos se disfrutó de un primer trimestre de normalidad. El resultado es una caída que se cifra en alrededor de un 50% respecto a los resultados de 2019, según lamenta el presidente de la asociación balear que agrupa a este colectivo (Sareiba), Luis Cruz.

Este representante empresarial subraya el durísimo impacto que las restricciones han tenido sobre esta actividad, que se ha equiparado con el tratamiento que la restauración ha recibido en el interior de sus establecimientos, y que han tenido sus puntos fuertes en las reducciones de horarios (en primera instancia en una franja en la que apenas hay demanda de esta oferta de ocio) y de aforo.

Pero a ello se suma otro elemento detectado por este sector: aunque la desescalada está permitiendo que se eleve el número de clientes, la apuesta media que éstos realizan se ha recortado apreciablemente, haciendo que los ingresos del sector se reduzcan a la mitad respecto a lo que sucedía antes de la pandemia.

Bajadas acumuladas

De este modo, Luis Cruz afirma que esta facturación sufrió a lo largo de 2020 un recorte de un 30% aproximadamente, y que este año está mostrando una bajada adicional de otro 30% respecto a los ya menguados resultados del pasado ejercicio.

Y todo ello a pesar de que hay mas actividad en las zonas turísticas, lo que además llevaba a vaticinar un repunte en las cantidades jugadas, especialmente durante la Eurocopa (desde Sareiba se recuerda que alrededor de un 70% de las apuestas deportivas presenciales giran en torno al fútbol), y con la celebración de las Olimpiadas. Las esperanzas que se habían puesto en torno a estos dos acontecimientos no se han cumplido, según se lamenta, pese a reconocer que en el caso de la competición europea sí ha habido un repunte en la actividad.

Luis Cruz señala que la llegada del verano aporta dos grandes grupos de clientes de los que no se dispone durante el resto del año.

El primero de ellos es el de los turistas, que especialmente en el caso de los británicos tienen una especial predilección por las apuestas deportivas, muy tradicionales en su país. El segundo es el de los trabajadores, mayoritariamente españoles, que llegan a las islas para aprovechar la temporada en hoteles y oferta complementaria.

En ninguno de los dos casos se detecta la «alegría» de los años anteriores a la pandemia a la hora de gastar en estos locales, lo que explica que este hecho, sumado a los primeros meses de 2021 en el que el sector estuvo cerrado, hagan que los ingresos mantengan la evolución a la baja.

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