La Policía Local de Palma, en colaboración con otras fuerzas policiales, ha desarrollado durante todo el fin de semana un plan de seguridad para impedir los botellones, un operativo que tiene como principal objetivo evitar las aglomeraciones de gente para que no se produzcan más contagios. Este fin de semana se ha contado con la colaboración de drones, que han sobrevolado las zonas donde se sabía que se concentraba más gente, sobre todo jóvenes, lo que facilitaba la rápida actuación de las fuerzas de seguridad de la ciudad.

Según informaron ayer fuentes policiales, este dispositivo antibotellón del fin de semana ha concluido con el levantamiento de 182 actas, por incumplir las normas. Actas por las que se propondrán duras sanciones económicas a los supuestos infractores.

Pero además de estas actas, las fuerzas de seguridad también han llegado a controlar un total de 314 vehículos que circulaban por las zonas donde se producían estas concentraciones de público. Asimismo, se ha identificado a un total de 24 personas.

Solo en la noche del sábado se levantaron 76 actas administrativas en este plan para evitar los botellones. La Policía Local insistió ayer en que se trata de actuaciones que se realizan con un doble objetivo: prevenir y reaccionar. Es decir, los agentes actúan sobre todo con el objetivo de evitar que estas aglomeraciones de gente que se concentra de noche se puedan producir. Está más que comprobado que estas concentraciones, sobre todo de jóvenes, son en estos momentos los principales focos de contagios del virus.

La pasada noche las fuerzas de seguridad controlaban sobre todo cuatro puntos de la ciudad, donde las semanas anteriores se habían producido estas concentraciones. Así, en estas cuatro áreas se controlaron 176 vehículos, se identificó a 24 personas y se instruyeron 76 actas por hacer botellón. La administración ha aprobado unas nuevas normas en las que se contemplan elevadas sanciones económicas para todas aquellas personas que son sorprendidas bebiendo por la calle, ya que se está incumpliendo la normativa sanitaria.

El Parlament aprobará mañana el decreto que contempla multas de 1.000 euros por beber en la calle

Asimismo, la pasada noche se paralizó la actividad en cuatro locales de prostitución por incumplir la normativa sanitaria y se precintó una discoteca.

Por otra parte, el Parlament celebrará mañana cuatro sesiones extraordinarias. Uno de los asuntos a tratar será ratificar el decreto que establece un régimen sancionador ante los incumplimientos de las normas acticovid, que fija multas mínimas de 1.000 euros por participar en botellones. Si se sorprende a alguien que está contagiado y participa en una concentración, la multa asciende a los 5.000 euros.

Concentraciones masivas

La zona de la Platja de Palma volvió a convertirse la pasada madrugada en uno de los lugares donde se concentraron más personas. La mayoría de ellas no respetaron las más mínimas medidas de seguridad sanitaria, lo que facilita el aumento del número de contagios. Casi todas las personas que se juntaron junto a la playa eran jóvenes, sobre todo turistas extranjeros. La Policía tuvo que esforzarse para disolver estos grupos, aunque no siempre lo consiguió. Se teme que en los próximos días estas reuniones masivas de gente joven se vuelvan a producir, a pesar de las prohibiciones impuestas por las autoridades.

Nuevo botellón en Platja de Palma pese a las restricciones Sebastià Adrover