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José Luis Groizard Profesor del Departamento de Economía Aplicada de la UIB

«Sería deseable vivir sin necesidad de tantos turistas, la cuestión es si podemos»

«La experiencia nos dice que una parte de los ERTE se traducirán en ERE y en destrucción de empleo» - «El potencial transformador que tienen los fondos europeos es enorme, nunca hemos tenido una oportunidad así»

José Luis Groizard: "La economía de Baleares no ha salido de la UCI" M. Mielniezuk

José Luis Groizard recibe en su despacho del silencioso campus de la UIB de mediados de julio. Charla con este diario del estado de salud de la economía balear tras un año y medio de pandemia, y de cuál es el pronóstico a medio plazo. Sin conocer todavía las malas noticias que el viernes llegaron de Alemania.

¿La economía de Balears ya ha salido de la UCI?

No lo creo. No lo hará hasta que no desaparezcan todas las incertidumbres vinculadas a la pandemia. Es posible que ahora estemos viviendo un espejismo. Pero puede tener una vida muy corta, hasta que se planteen de nuevo restricciones a la movilidad por la acción de otros países.

¿Esta nueva ola de contagios impedirá que Balears tenga el verano que necesitaba?

La métrica de los contagios ha cambiado. No se puede utilizar la misma escala de hace un año porque hay mucha más gente vacunada y vemos que una mayor incidencia de los contagios no se traslada a un aumento importante de ingresos hospitalarios y de la UCI. En estos momentos estamos dispuestos a tolerar una mayor incidencia en relación al año pasado por la vacunación. Ahora bien, hasta qué punto generará decisiones en Alemania y Reino Unido, está por ver. Y esa es la gran incertidumbre que padece la economía en estos momentos.

Para tener el alta definitiva, ¿Balears necesita que vuelvan los millones de turistas que venían antes de la pandemia?

Esa pregunta nos la hacemos desde antes de la pandemia. Sería muy deseable poder vivir sin la necesidad de tantos turistas, la cuestión es si podemos. Eso implicaría ser capaces de traer turistas de más calidad, distribuir los flujos entre meses que no sean temporada alta, y que las compañías hoteleras y de restauración fueran capaces de sustituir clientes con menor poder adquisitivo por otros con mayor. Y no es fácil. También podríamos vivir con menos turistas si fuésemos capaces de vivir de otros servicios como high tech o big data. Por ejemplo, me hubiera encantado que AirBnb hubiese surgido en Balears porque gracias a la digitalización se ha convertido en un economía multinacional. Ojalá tuviésemos empresas que generasen buenos empleos y salarios, sin necesidad de tener que depender tanto de las pernoctaciones y los movimientos de personas. El sector público debería favorecer que haya un ecosistema para que lleguen empresas que supongan una ruptura con el modelo tradicional que tanto perjudica a la economía de Balears porque vemos cómo la isla se masifica y genera problemas a los residentes. Y también a los turistas de alto poder adquisitivo.

«Estamos viendo una imagen distorsionada de lo que será el coste social de la pandemia»

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¿Se puede cambiar de modelo sin cerrar hoteles?

Todos los procesos de transformación implican una destrucción creativa; se crea algo nuevo pero se destruye algo que existía. Eso es necesario, surgen nuevos modelos de negocio que sustituyen a otros obsoletos. En todo caso, la desaparición de hoteles tendría un precio porque implicaría la desaparición de empleos.

¿El sector público ha hecho todo lo que había que hacer para que nadie se quedara en la cuneta?

La pandemia nos pilló a todos desprevenidos. Y sabemos que la administración pública no está preparada para los cambios; lo está para que las cosas sigan sus lentos cauces. Se han hecho cosas que nunca se habían hecho como los ERTE, una gran aportación para proteger a trabajadores y también a empresas.

Habrá un momento en el que los ERTE se extinguirán. ¿Qué pasará entonces?

La experiencia nos dice que una parte de los ERTE se traducirán en destrucción de empleo y serán ERE. Todavía no podemos saber en qué proporción. Se verá en función de si la demanda recupera los niveles prepandemia y del músculo financiero de las empresas para acometer las inversiones planeadas.

José Luis Groizard posa para este diario en el edificio Gaspar Melchor de Jovellanos de la UIB. | MANU MIELNIEZUK

En breve llegarán los esperados fondos europeos. ¿En qué es prioritario invertirlos?

Las empresas están haciendo propuestas a la administración. Es lo correcto porque la administración habitualmente se equivoca cuando le das la capacidad de decidir aquello que es positivo para el sector privado. Las empresas expresarán sus prioridades, que vendrán acompañadas por las correcciones del sector público. Hay líneas como la sostenibilidad y la digitalización, las grandes prioridades están definidas. La dificultad del Govern será cómo gestionar ese dinero público, y cómo lo monitorizará cuando esté en manos privadas para asegurarse de que se gasta en lo que se dice que se gasta.

Presuponiendo que se gastarán bien, ¿la economía de Balears saldrá más fortalecida que antes de la pandemia?

Nunca hemos tenido una oportunidad como esta. El potencial transformador que tiene el plan Next Generation es enorme y podemos acometer cambios sustantivos en energías renovables o en digitalizar a las empresas. La rentabilidad de esos proyectos se verá a largo plazo, pero es una gran oportunidad. Aunque tan importante es la llegada de fondos, como que las reformas que nos exigen nuestros socios se pongan en funcionamiento. En este país las reformas siempre tienden a aplazarse porque implican sacrificios para algunas personas, pero a la larga tienen efectos positivos.

¿El coste social de la pandemia ha alcanzado su pico o sus efectos se verán durante años?

Ahora estamos viendo una imagen distorsionada de lo que será el coste social de la pandemia porque ha habido medidas de protección social como los ERTE o ayudas a empresas y autónomos que sirven para paliar la herida. El problema es qué pasará cuando parte de estos ERTE se conviertan en ERE. Seguramente habrá efectos sociales duraderos porque la solvencia de las empresas no es la misma, ni tampoco la de las finanzas públicas. Y la capacidad de las administraciones para ayudar a las familias se reducirá en cuanto nos exijan que reduzcamos deuda, lo que se traducirá en recortes sociales.

«En este país las reformas siempre tienden a aplazarse porque implican sacrificios»

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En 2017 defendió en un estudio que el alquiler turístico no influía en el aumento del precio de los alquileres residenciales.

Palma fue un experimento que prohibió el alquiler turístico mientras otras ciudades españolas y europeas siguieron permitiéndolo, aunque con restricciones. ¿Esa prohibición detuvo la subida de los precios de la vivienda? No. Nosotros poníamos en duda los argumentos que entonces se utilizaban para legislar en contra del alquiler turístico, y la historia nos ha dado la razón. Se prohibió el alquiler turístico en Palma, que suponía un ingreso adicional para muchas familias, en nombre de un bien mayor, alquileres más asequibles. Pero eso no ha ocurrido porque esas políticas tan drásticas estaban equivocadas. Sería más razonable permitir una regulación con restricciones, ponderando factores como la convivencia entre residentes y turistas en edificios. Eliminar una posibilidad que era tan beneficiosa para muchas familias con ingresos pequeños y medios parecía descabellado. En el resto de la isla se ha visto que AirBnb ha sido una innovación. Es una nueva tecnología que ha permitido aumentar los ingresos sin necesidad de aumentar los puestos de trabajo. Y habitualmente en Balears para generar una sol unidad de PIB necesitamos mucha mano de obra.

¿Está de acuerdo con congelar el precio de los alquileres en zonas tensionadas, tal como prevé el Gobierno?

Habrá pocos economistas que estén a favor. La gran evidencia es que generan efectos más perjudiciales que beneficiosos. Es como la subida del salario mínimo. Dices, qué bien, van a pagar más. Pero cuando el Banco de España estudia los efectos ve que se han dejado de producir nuevos empleos. Pagamos más a esos trabajadores, pero las empresas que los contratan están creando menos empleo. Con la regulación del alquiler pasa lo mismo porque al final muchos propietarios dejan de ofertar sus viviendas. Son las consecuencias no deseadas de las buenas intenciones políticas.

¿Bastaba con bajar el IVA para frenar la subida de la luz?

No, en absoluto. Ha sido un paño caliente para compensar el precio del mercado. Primero hay que entender muy bien cómo se forma el precio de la luz en un mercado regulado. Y como todo mercado hay momentos en que los precios suben exageradamente. ¿Cuando baje el precio de la luz volverán a subir el IVA? Legislar así es una ocurrencia.

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