La consellera de Presidencia, Mercedes Garrido, se pronunció ayer sobre la celebración de la tradicional marcha del Güell a Lluc a Peu, recordando que desde este sábado no puede haber reuniones sociales entre la una y las seis de la madrugada. Unas declaraciones con las que el Govern deja en el aire la marcha: «Habrá que hablarlo con los organizadores», acabó sentenciando la consellera Garrido.

De esta manera, la consellera de Presidencia, Función Pública e Igualdad, Mercedes Garrido, señaló que la celebración de la popular marcha des Güell a Lluc está ahora pendiente de las reuniones que tengan los organizadores con la Conselleria de Salud. En declaraciones a los medios en una rueda de prensa para presentar y analizar los dispositivos antibotellón, Garrido no llegó a concretar si la marcha se autorizará finalmente o no aunque sí ha lanzado un mensaje a los promotores: «Deben pensar que la normativa ha cambiado de manera sobrevenida».

La popular marcha nocturna, prevista para el 7 agosto, se ve afectada por la prohibición de reuniones sociales entre no convivientes entre las 01.00 y las 06.00 horas. Garrido apuntó que los contactos del Govern con los organizadores de la actividad seguirán en los próximos días pero ha recordado que los acontecimientos culturales de todo tipo están viendo ahora cómo se adaptan a la nueva normativa.

«Esperar al último momento»

Los organizadores están estudiando diferentes opciones, como salir en fila india, por fases o en varias filas, aunque lo único que tiene claro el Grup Güell es que «habrá que esperar hasta el último momento» las medidas que determine la conselleria de Salud y que se actuará con «mano dura»: «Si vienen jóvenes con ganas de juerga, les detendrán enseguida», tienen claro.