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Fe García Cubana residente en Mallorca y activista por la democracia en su país

«Los cubanos ya no tienen nada que perder, el país es una mentira que se cae a trozos»

«Ha muerto mucha gente por coronavirus por falta de recursos» - «EE UU no tiene la culpa de que en Cuba no haya ni una calabaza»

Fe García posa en su domicilio para este periódico con una bandera de su país.

Fe García posa en su domicilio para este periódico con una bandera de su país.

Fe García reside en Mallorca desde 2014, cuando abandonó su Cuba natal en busca de un «futuro mejor» para su familia. Las protestas en su país contra el Gobierno la han motivado a hacer activismo por la democracia. 

¿Qué la trajo a Mallorca?

Vine porque gracias a la Ley de Memoria Histórica nos concedieron la nacionalidad española a los descendientes de españoles. Fue una bendición que miles de cubanos agradecemos porque allí casi todo el mundo tiene familia española. En Mallorca conocía a un alemán, casado con una cubana, que tenía una casa aquí. Yo ya tenía el pasaporte español, y quería que tanto mis hijas como yo pudiésemos prosperar y tener un futuro mejor.

Cuando empezaron las protestas en su país empezó a hacer activismo en un grupo de Facebook de cubanos en la isla. 

Era un grupo cerrado en el que nunca queríamos tocar el tema de la política porque ahí siempre chocamos. Unos tienen miedo de hablar, y otros hablan sin saber. No queríamos conflictos, pero cuando empezó este estallido fui la primera en escribir. Era el momento de saltarse las normas porque si no podemos estar allí luchando en la calle, por lo menos tenemos que poner nuestra voz. Ellos no pueden ponerla porque les han cerrado Internet.

¿Qué piden?

Casi todos los cubanos piden libertad, pero hay muchos que todavía tienen mucho miedo a pedirla porque hay mucha represión. Salieron a la calle y les llamaron delincuentes, bandoleros, lumpen. Te descalifican solo por protestar. 

Estos días en España hay un debate sobre si Cuba es una dictadura. ¿Lo es?

Analicemos el término dictadura. ¿Qué es? Una dictadura es cuando llegas al colegio por la mañana y lo primero que tienes que decir es ‘pioneros por el comunismo seremos como el Che’. O cantar el himno nacional y saludar la bandera. Y el que no la saluda, es apartado. En Cuba hay miles de jóvenes que han perdido su juventud en la cárcel por comerse un pedacito de vaca. Nosotros criamos las vacas y no nos las podemos comer, pero los turistas sí. Tampoco podemos comer langosta, ni camarón. Puedes comprarlo en el mercado negro y comértelo escondido. Pero lo más triste ha sido reunificar la moneda. Inventaron un peso cubano que vale por 25 de los que ya existían. Ahora hay que comprarlo todo con ese dinero que no alcanza y que ha ahogado todavía más a la gente. ¿Por qué hay tanta prostitución en Cuba? ¿Por qué se venden? Porque tienen hambre. El pueblo tiene hambre, ya no tiene nada que perder. Y como no tiene nada que perder, ha perdido el miedo. Cuba es una mentira que se cae a trozos.

El gobierno cubano pretexta que esa situación es por el bloqueo de Estados Unidos. 

Ese bloqueo existe, pero el peor bloqueo lo tenemos nosotros mismos. Cuba es una potencia en tierra, agua y sol. Y los americanos no son culpables de que en Cuba no haya una yuca, una calabaza o un huevo. 

A parte de la izquierda española le sigue seduciendo la figura de Fidel Castro y el pasado revolucionario de su país ¿Hay que ser de derechas para condenar el castrismo?

No hay que ser ni de derechas, ni de izquierdas, sino justo. El mundo evoluciona y a las cosas hay que llamarlas por su nombre. En época de Fidel vivimos etapas buenas y se hicieron cosas bonitas como la escuela en la que estudié: bien equipada, con zapatos y alimentos para todos. Eran los 80, cuando Cuba tenía el apoyo de la URSS. Pero cayó en 1989 y en 1990 empezó el periodo especial. Vivíamos en un quinto piso sin corriente. Usted podría escribir diez libros sobre lo que hemos pasado los cubanos. 

¿Durante un tiempo creyó en el Gobierno?

Es lo que conocía. No teníamos más información, no llegaba nada de fuera. Yo no sabía si al otro lado del mundo había algo peor, pero sí sabía que lo que tenía ahí no era lo mejor. Viví quince años en una finca con mi pareja, comunista. Un ignorante total porque era analfabeto. Y a casa venían jefes del partido, el único que hay, porque yo les cocinaba buenos alimentos y ellos a cambio le daban petróleo. Ya mi padre decía que Cuba no era un socialismo, sino un ‘sociolismo’. 

¿Teme que estas protestas deriven en muertos y un enfrentamiento civil?

Sí, porque ellos piensan que Cuba es de los revolucionarios, y Cuba es de todos los cubanos. Estando aquí nos sentimos impotentes porque tenemos familia allí. La gente tiene hambre y en los hospitales no hay ni una sola aspirina. Una vez me ingresaron y no tenían ni una vía para ponerme un suero. Se acabó aquello que vendían de lo buena que era la sanidad pública, se ha muerto mucha gente por coronavirus por falta de recursos. No hay alimentos y el pueblo está gritando SOS.

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