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La Audiencia de Palma anula un acuerdo privado sobre la cláusula suelo

La entidad firmó un documento con un cliente, en el que se comprometía a quitarle ese tipo mínimo de la hipoteca, a cambio de que no le demandara y le exigiera los intereses que pagó de más

Muchas hipotecas para comprar pisos incluían cláusulas suelo impuestas por el banco.

Muchas hipotecas para comprar pisos incluían cláusulas suelo impuestas por el banco.

La Audiencia de Palma ha declarado la nulidad de un acuerdo privado que suscribió un banco con un cliente con el que había firmado una hipoteca que incluía una cláusula suelo. Este acuerdo consistía en que la entidad financiera aceptaba modificar las condiciones de la hipoteca, retirando esta cláusula, a cambio de que el cliente renunciara a acudir a los tribunales para exigir a la entidad que le devolviera los intereses de más que había pagado.

Esta táctica fue utilizada por muchas entidades financieras para evitar el pago de cientos de millones de euros que habían cobrado a través de esta cláusula que los tribunales declararon ilegal por su poca transparencia.

La cláusula suelo, que aparecía en la mayoría de las hipotecas que se firmaban en los bancos, impedía que a partir de un determinado porcentaje de la referencia del préstamo las cuotas mensuales dejaban de bajar. Así, los bancos ganaron centenares de millones de euros, sobre todo con aquellas hipotecas firmadas con intereses altos. A medida que estos intereses iban bajando, muchos clientes no se pudieron beneficiar de esta situación. Las escrituras establecían que a partir de un determinado porcentaje de los intereses se paraba este descenso, con independencia de que el precio del dinero fuera después bajando de valor. Fueron los propios tribunales, a través del Supremo, los que anularon estas cláusulas al considerar que eran, no solo poco trasparentes, sino también abusivas. Y esta decisión judicial fue años después confirmada por el Tribunal Europeo.

Muchos clientes acudieron directamente a su banco para tratar este asunto. Algunas entidades no quisieron saber nada y obligaron al consumidor a reclamar el dinero que habían pagado de más en los tribunales. Otras, en cambio, optaron por negociar, pero el banco imponía sus condiciones. Aceptaba retirar de la escritura la cláusula suelo a cambio de que el cliente renunciara a demandarle en el juzgado. Este es el caso de un cliente, representado por el abogado Miguel Forteza Rey, que firmó uno de estos documentos. A partir de ese momento las cuotas mensuales de la hipoteca bajaron, pero a cambio renunciaba a su derecho a reclamar al banco el dinero de más que había pagado a través de esta imposición ilegal.

La sentencia obliga al banco a devolver al cliente todo el dinero de más que pagó por el préstamo hipotecario

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A través de la demanda que presentó el abogado, no solo se consigue que se declare nulo este acuerdo entre ambas partes, sino que la sentencia obliga ahora al banco a devolver los intereses de más que cobró el cliente, así como los otros conceptos económicos que también debe pagar la entidad financiera, como son los gastos de la tramitación de la hipoteca.

Dudas sobre la negociación

El tribunal ha analizado el acuerdo que se firmó y de entrada cuestiona que el documento fuera redactado por personal del banco, sin que exista mención alguna a la negociación que se mantuvo con el cliente. En la sentencia se pone en duda que el cliente dispusiera de la necesaria información antes de aceptar este acuerdo, sobre todo teniendo en cuenta que es una persona que no dispone de conocimientos jurídicos.

Los jueces no alcanzan a entender que el banco señalara en el documento que se trataba de un acuerdo «confidencial, como si se tratara de una concesión graciosa de la entidad bancaria por ser un buen cliente para la entidad».

El tribunal entiende que en un momento determinado, sobre todo cuando no se conocía cuál sería la interpretación que haría el Tribunal Europeo sobre la cláusula suelo, es lógico que muchos clientes firmaran este acuerdo con el banco. Sin embargo, ello no supone que se tenga que respetar, sobre todo cuando se trata de un acuerdo poco trasparente.

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