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Diario de Mallorca

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La escalada de contagios empuja a Baleares a una situación crítica

Botellones, viajes de estudios y las fiestas de Sant Joan en Ciutadella disparan los casos y comprometen la temporada

Algunos de los estudiantes confinados estos días en el hotel covid. B. Ramon

Baleares se asoma a una fase crítica después de sumar más de quinientos infectados por covid-19 el fin de semana. El archipiélago se aleja de la relativa estabilidad que existía antes de que las restricciones dieran paso a botellones, viajes de estudios y un ocio nocturno al que mallorquines y turistas se han consagrado después de más de un año de prohibiciones. En el peor momento, coincidiendo con un tímido arranque de la temporada turística y con las islas bajo la lupa de Reino Unido y Alemania.

Salud notificó ayer 303 nuevos casos en el archipiélago, 35 de ellos visitantes «sin residencia asignada». Son setenta positivos más que los notificados el sábado. La conselleria que dirige Patricia Gómez había dejado de informar de la situación epidemiológica el fin de semana pero ha tenido que volver a hacerlo «dado el incremento de casos».

Ha sido un mal fin de semana epidemiológico para las islas, que empeora en todos los apartados. Ayer se registraron catorce ingresos en la UCI, dos más que el sábado. Y 49 pacientes en planta, uno más que el día anterior. Como ha sucedido en anteriores ocasiones, los incrementos tardan en trasladarse a los hospitales, aunque esta vez previsiblemente la vacunación amortiguará significativamente el impacto.

La positividad diaria sigue su escalada y marcó un 8,48% para el conjunto del archipiélago, lo que indica que la situación está lejos de controlarse. No hay variaciones en el número de fallecidos, que se mantiene en 845 en el archipiélago desde que empezó la pandemia.

Mallorca contabiliza 178 de los 303 nuevos positivos notificados ayer. Son 51 más que los notificados el sábado. Salud informó de diez pacientes ingresados en la UCI —dos más que el día anterior— y 35 en planta (uno menos). Sigue creciendo la tasa de positividad, que ha pasado del 7,1% al 8,76% en solo 24 horas.

La curva de contagios se empina con rapidez, como ha ocurrido siempre en el pasado, justo cuando a base de restricciones se había conseguido el objetivo de iniciar la temporada alta con la situación bajo control.

Los botellones que se reproducen cada fin de semana, el macrobrote provocado por los viajes de estudios, las fiestas de Sant Joan en Ciutadella a las que acudió un gran número de mallorquines han situado de nuevo a las islas ante el precipicio. De hecho, Menorca registró ayer 77 nuevos contagios y una positividad diaria que ha escalado hasta el 22%.

La incidencia acumulada de contagios a 14 días estaba en 131 por cien mil habitantes el pasado viernes, muy lejos del umbral de los cincuenta que marcan una situación epidemiológica estable. Ha tenido mucho que ver en ese ascenso el macrobrote provocado por los viajes de estudios en Mallorca que se extendió a buena parte de la península, donde la incidencia se ha disparado hasta los 152 casos por cien mil.

«Algunos brotes pueden relacionarse con Sant Joan»

El desembarco de mallorquines en Menorca hace dos semanas para celebrar Sant Joan se tradujo en un número significativo de positivos en ambas islas. La conselleria de Salud indicó ayer que está recabando información sobre los contagios originados en Menorca y en otros ámbitos. «Se han detectado brotes relacionados con macrobotellones y entre ellos puede haber también los que se registraron en Sant Joan», indicaron ayer desde Salud.

En todo caso, la conselleria indicó que «todo está en investigación» y que serán necesarios «días de entrevistas y encuestas que permitan determinar» el origen de cada brote.

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