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Uno de cada cuatro bares, cafeterías y restaurantes está caído o hibernando

El sector cerró mayo con 1.802 negocios menos de alta en la Seguridad Social que en 2019

Un camarero sirve en la terraza de un bar.

Un camarero sirve en la terraza de un bar. David Zorrakino - EP

Si en algo coinciden todos los agentes sociales es que el sector de la restauración ha sido uno de los que ha pagado las facturas más altas durante la pandemia, al haberse visto sujeto a las más duras restricciones debido a la facilidad con la que el coronavirus se transmite en los espacios interiores en los que no se hace uso de la mascarilla.

Los datos facilitados por la Tesorería General de la Seguridad Social confirman la dureza del golpe recibido. Al cierre del pasado mes de mayo, en las islas había 5.792 negocios de este sector dados de alta en el Régimen General. Esa cifra supone 460 menos que en las mismas fechas de 2020, cuando ya la movilidad de las personas estaba notablemente limitada, pero implica la pérdida de 1.802 si la comparación se realiza respecto a 2019, cuando la situación era de normalidad.

Eso supone que el sector de bares restaurantes y cafeterías ha perdido un 23,7% de sus negocios respecto a la situación previa a la pandemia, ya sea porque no han podido soportar esta crisis y se han visto obligados a cerrar, o porque han permanecido hibernados a la espera de que la llegada de turistas les permita recuperar la actividad.

Hay que recordar que las patronales del sector estiman que ya se han perdido alrededor de un 20% de los negocios, aunque algunos de ellos ya han sido sustituidos por otros empresarios para mantener la actividad de restauración en ese mismo establecimiento, y que al acabar la temporada otro 10% seguirá el mismo camino al no haber obtenido ingresos suficientes para superar el próximo invierno.

Conjunto del tejido empresarial

En conjunto, la cifra de empresas del archipiélago de alta en el Régimen General al cierre del mes de mayo fue de 41.340, claramente por debajo de las 42.124 del mismo periodo de 2020, y a enorme distancia de las 48.543 de 2019. Respecto a este último año, la pérdida es de un 14,8%, muy dura pero sin llegar a los niveles tan elevados que se han registrado en la restauración.

Por sectores, la construcción contabilizó el mes pasado 6.215 altas, también por debajo de las 6.476 de mayo de 2019, pero en este caso la reducción es mucho más suave.

En el caso de los servicios (del que forman parte la hotelería, el comercio o la propia restauración), las 32.205 altas de este año también muestran un notable descenso respecto a las 38.794 de 2019, antes de la pandemia.

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