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El ahorro balear ha crecido en 369 millones de euros durante la covid

El dinero de las islas depositado en los bancos alcanzó los 26.621 millones de euros al cierre del primer trimestre de este año

La bolsa de ahorrofavorece la reactivaciónde sectores golpeados porla pandemia. M. Salas

Los baleares cerraron el invierno de este año con 369 millones de euros más depositados en los bancos que los que tenían doce meses atrás, cuando se acababa de declarar el estado de alarma a causa de la covid-19, según los datos facilitados por el Banco de España. Durante la pandemia, y a pesar de las numerosas personas que no han obtenido contratos temporales o que se han visto afectadas por los ERTE, el ahorro de las familias y empresas de las islas no ha dejado de crecer, y al cierre de marzo se situó en los 26.621 millones de euros, cifra que incluye el capital que se ingresa en las entidades financieras, pero al que hay que sumar los planes de pensiones o el dinero que se destina a fondos de inversión, por poner algunos ejemplos.

Este crecimiento del ahorro, al que se añade el adjetivo de «enjaulado» debido a que se debe a que las restricciones han impedido que el consumo se desarrolle con normalidad (durante muchos meses no se ha podido salir a cenar, viajar o simplemente acudir a un espectáculo musical, por citar algunos ejemplos), viene siendo destacado por diferentes expertos como uno de los elementos que durante los próximos meses puede impulsar la reactivación económica.

Según los datos del Banco de España, esos 26.621 millones de euros depositados en las entidades financieras suponen el importe más alto jamás conseguido en el archipiélago durante un invierno (es también la época del año de menor actividad económica en Balears), aunque se ha visto superado tanto en el verano de 2019 como en el de 2020. Si se compara esta cifra con la del último trimestre del pasado ejercicio, también se aprecia un descenso de 697 millones, pero como se ha indicado, el primer trimestre es la época del año en la que las reservas económicas de los baleares son más bajas debido al parón invernal en la actividad.

Este crecimiento del ahorro se explica también, además de por las restricciones de muchos sectores empresariales, por la decisión voluntaria de reducir el gasto ante la incertidumbre generada por el coronavirus, aplazando desembolsos que no fueran de primera necesidad. Un ejemplo de ello es la caída que durante 2020 se registró en la venta de automóviles.

Esta bolsa de ahorro, según se viene señalando en los informes de entidades como BBVA Research o la Fundación Impulsa, va a permitir un repunte en el consumo de los ciudadanos, deseosos de recuperar la normalidad, pero conlleva algunos riesgos, como es que ese fuerte crecimiento de la demanda genere también una subida de precios y además un encarecimiento del crédito, de ahí que desde algunos ámbitos se insista en que es preferible una desescalada muy prudente en diferentes sectores para que ese aumento del consumo se mantenga en unos niveles controlables.

Pero junto a la creación de esa bolsa de ahorro, los datos del Banco de España reflejan también un notable incremento del endeudamiento balear, provocado en buena medida por la necesidad de muchas empresas de recurrir al crédito para obtener liquidez y poder mantenerse a flote durante la pandemia.

Al cierre del primer trimestre de este año, el valor de la deuda balear con las entidades financieras ascendía a 33.789 millones de euros, lo que supone 3.738 millones más que en las mismas fechas de 2020, cuando la pandemia se encontraba en sus inicios.

Este incremento de la deuda es de un 12,4% en tan solo 12 meses, sin parangón con el limitado aumento del ahorro, de un 1,4% durante ese mismo periodo, lo que explica la importancia de las ayudas estatales, cifradas en 855 millones de euros, a la hora de sanear estas cuentas, y la insistencia de Govern y patronales para que se reclamen.

Para alcanzar una cifra de endeudamiento de ese calado es necesario retroceder hasta la media de 2014, aunque todavía está lejos de los más de 40.500 millones que se contabilizaron en 2012, durante el periodo más duro de la anterior crisis.

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