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Los vecinos denuncian la inacción de la policía en otro botellón en Playa de Palma

Un centenar de jóvenes estuvieron hasta las cuatro de la madrugada con música estridente, pegando “berridos” con un megáfono y “pocas mascarillas” mientras un coche policial “pasa de largo”

Los vecinos denuncian la inacción de la policía en otro botellón en Playa de Palma

La madrugada del sábado ha sido la “más brutal” de toda la semana, denuncian vecinos de Playa de Palma, con al menos un centenar de jóvenes en un botellón con música a toda pastilla, dando “berridos” con un megáfono y “con pocas mascarillas”. Lo que enerva más los ánimos es que a pesar de las llamadas para denunciar la situación que se prolongó hasta cerca de las cuatro de la mañana, un coche de la Policía Nacional “pasa de largo” hasta dos veces, sin intervenir, como se comprueba en el vídeo grabado por los denunciantes.

La macrofiesta se celebró en la zona del Balneario 6, en s’Arenal de Llucmajor, a la altura del club Oberbayern. La de anoche fue otra más de las veladas sin descansar de toda la semana. “El único día sin jaleo fue el jueves”, explica el vecino autor del vídeo grabado desde su vivienda, en primera línea de playa. En el botellón de la noche del viernes a esta sábado se juntaron unos cien jóvenes. Tenían altavoz para la música y hasta un megáfono por el que daban “berridos”. “No vi muchas mascarillas”, añade.

A las tres de la madrugada llamó primero al 092 y le derivaron a hacer la denuncia en el 112. En el centro de emergencias le confirmaron que habían recibido varias llamadas de otros vecinos y avisarían a la Policía Local y la Nacional.

Diversión con límite

Para su estupefacción, vio como un coche de la Policía Nacional pasaba de largo primero en dirección hacia Palma y después otra vez hacia Llucmajor. “Eran las 3:25” y la juerga multitudinaria seguía sin parar. No hubo intervención policial. Por fin, un poco antes de las cuatro, los jóvenes se empezaron a dispersar. Quedaron alrededor de una docena, ya sin música y pegando algún que otro grito.

El denunciante explica que se comprende que los jóvenes quieran pasarlo bien, pero no a estos niveles de desmadre y a costa del descanso de los vecinos de Playa de Palma, en este caso los moradores de cuatro edificios, que no pueden permitirse tener ni una ventana abierta por el jolgorio de cada noche. Considera que diversión debe tener límites y la policía tendría que dispersarlos, al menos hacia la una de la madrugada.

Así las cosas, los nuevos contagios de covid que han estado rondando los trescientos con una tendencia creciente (la conselleria de Salud informa este sábado de 233) se están relacionando con brotes masivos a raíz de los botellones, con una incidencia acumulada que se ha dispara entre la población de entre 16 y 29 casos, según la evaluación del portavoz del comité de enfermedades infecciosas, Javier Arranz.

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