Punto y final del viaje de estudios en Mallorca para aquellos estudiantes que habían dado negativo en las pruebas de la covid. Así, 118 adolescentes abandonaron la isla en el barco fletado por el Govern y desembarcaron en Valencia, donde un total de 14 dieron positivo en los test que les realizaron in situ, y desde allí se dirigieron hacia sus respectivas comunidades autónomas (Madrid, Galicia y Andalucía). El resto de no contagiados que no quisieron ir con este ferry abandonaron la isla en avión.

A las 17:00 horas de la tarde, y con puntualidad británica, el ferry de Baleària con 118 estudiantes llegó a aguas del puerto. Valencia se convirtió en una breve escala para los estudiantes que se habían embarcado siete horas antes en Palma, donde las autoridades baleares fletaron el barco ante la decisión judicial que impedía el aislamiento de los jóvenes en un hotel. En tierra, un amplio dispositivo de seguridad, sanitarios y logística esperaron a pie de barco para garantizar su aislamiento y posterior traslado a sus lugares de origen para impedir que se produjeran más contactos.

Los jóvenes de diferentes puntos del país que se encontraban aislados ocuparon una parte del barco, concretamente un salón privado reconvertido en «burbuja» que habilitó para ellos la compañía con el objetivo de evitar el contacto con el resto de los pasajeros.

140 estudiantes cogen el barco rumbo a Valencia Andrés Martínez

Los estudiantes que llegaban a Valencia eran madrileños, gallegos y, en su mayoría, andaluces. De hecho, Galicia y Madrid habían dispuesto un autocar para recoger a los jóvenes de sus autonomías mientras que la Junta de Andalucía contrató un total de siete autobuses.

Test de antígenos: 14 positivos

Los adolescentes fueron trasladados hasta una carpa dispuesta por la Conselleria de Sanitat valenciana para realizarles test de antígenos. Allí, de los 77 jóvenes andaluces y 21 gallegos, 9 y 5 respectivamente dieron positivo. En cuanto a los estudiantes madrileños, ninguno quiso hacerse el test. No obstante, el resultado de sus pruebas fue indiferente pues todos regresaron a sus respectivas localidades de origen en autobuses fletados por las respectivas autonomías que acudieron hasta las tripas del barco para no romper la cuarentena que están llevando a cabo.

Salida de Mallorca

Los jóvenes se habían marchado de Mallorca a primera hora de la mañana dirección Valencia desde el Puerto de Palma.

A las 6:00 de la mañana ya empezaron a salir del hotel algunos estudiantes que decidieron no coger el barco e irse en un avión. A través de taxis y algún autobús, estos estudiantes se dirigieron hacia el aeropuerto de Sont Sant Joan.

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Los estudiantes, hasta ahora confinados, en el Puerto de Palma para salir hacia la península B. Ramon

Sin embargo, la gran mayoría aceptó irse en ferry y sobre las 7:15 de la mañana llegaron al Puerto de Palma en 3 autobuses. Durante media hora los jóvenes estuvieron esperando en el parking del puerto en diferentes grupos a la espera de acceder a la embarcación.

Así, alrededor de las 8:00 empezaron a embarcar en diferentes grupos para no formar aglomeraciones. El traslado se llevó a cabo sin ningún altercado ni incidente, con la policía y operarios de seguridad vigilando en todo momento. El ferry, que salió alrededor de las 9:30, estaba previsto que llegara por la tarde.

A la salida del barco, los saludos desde las ventanillas de los, en algunos casos, adolescentes, en otros, adultos de reciente estreno, a pie de rampa del barco Sicilia fueron la imagen icónica del fin de un viaje que comenzó como colofón a un curso atípico y terminó con una sucesión de hechos polémicos. Una vez en Valencia, se sometieron a un test de antígenos para comprobar si eran negativos y 14 de ellos dieron positivo.

Felices por volver a casa

Los estudiantes se mostraron muy contentos de poder regresar a casa. «La situación ha sido agobiante, fuera de lo normal, pero ya podemos volver a casa y esperamos que todo salga bien» detalló Manuel Domínguez, procedente de Córdoba.

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Llegan a Valencia 118 estudiantes de los confinados tras el macrobrote de Mallorca German Caballero / LEV

«La situación en el hotel ha sido complicada, estar tantos días confinado, con todo el revuelo que se ha generado con esto. Ha sido una locura, pero al fin ya se ha acabado», detalló el propio Domínguez

Un sentimiento que compartió Aroa Mediavilla, de A. Coruña: «ha sido desesperante, pero ahora muy contentos porque lo único que queríamos era salir del hotel. A nuestros familiares nadie les informó de nada, nosotros fuimos los que tuvimos que ir contándoles lo que pasaba», concluyó Aroa.