­Las ayudas a las familias en forma de alimentos se entregan incluso a domicilio a los mayores de 65 años, que por motivos de discapacidad o salud no pueden acudir a la sede de Mallorca Sense Fam. Se cubren principalmente las necesidades básicas de las barriadas más desfavorecidas de la ciudad. Para 2021 el objetivo es poder aumentar el radio de acción a más barrios de Palma y a algunos pueblos de Mallorca. Las ayudas para adquirir alimentos vienen de distintas instituciones, eventos con voluntarios y donaciones de empresas privadas. 

Grandes superficies del ámbito de la alimentación, energéticas, bancos e incluso grandes empresas del sector náutico ayudan a paliar la pobreza y la falta de elementos básicos entre algunas familias desfavorecidas de Mallorca. Una de esas empresas es Astilleros de Mallorca. 

Hace ya casi cinco años, el jefe de almacén de Astilleros de Mallorca, Pepe Allegue, se dio cuenta de que algunos yates, aprovechando que estaban en reparación en el astillero, hacían una profunda renovación de bodegas, despensas y cocinas. No tardó Pepe Allegue en contactar con Mallorca Sense Fam para hacerles llegar arroz, pasta, conserva y otros productos que los grandes yates querían sustituir, pero que no querían que se perdieran. Las tripulaciones de los grandes yates, sus capitanes y armadores querían que esos alimentos se aprovecharan. 

De esta forma se creó una simbiosis natural entre los yates en reparación y los voluntarios de Mallorca Sense Fam, que envían su furgoneta casi cada semana a Astilleros de Mallorca para recoger cientos de kilos de productos en perfecto estado. 

Poco a poco aprendieron todos en esta relación que no sólo era aprovechable la comida, sino que había otros elementos que los grandes yates sustituyen con frecuencia y que podían ser de utilidad para la organización mallorquina. De este modo, colchones, libros, juguetes y sobretodo material para cocinar, como ollas, sartenes, vasos o bandejas, son entregados por los yates de forma anónima al almacén de Astilleros de Mallorca para que Pepe los organice, embale y envíe rápidamente a Mallorca Sense Fam. Algunos de estos productos, como los equipos de cocina y material fungible, son remitidos directamente a comedores sociales. Otros elementos son vendidos por los voluntarios de Mallorca Sense Fam en rastrillos benéficos para recaudar fondos que sirven finalmente para adquirir alimentos frescos.

De este modo, de un modo natural se ha creado una relación entre los barcos en reparación en Astilleros de Mallorca y Mallorca Sense Fam. Las cosas así se reutilizan adecuadamente, los alimentos se aprovechan y hasta los objetos más variados terminan reconvertidos en arroz o pan que acaba en los platos de quienes más lo necesitan.