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«Echábamos de menos bailar»

El ocio nocturno en Mallorca arranca de manera tímida a través de una prueba piloto en la discoteca Social Club del Paseo Marítimo - «Tener que ponerse la mascarilla corta el rollo, pero es un primer paso hacia la normalidad»

Los primeros osados que se lanzaron a la pista.

Los primeros osados que se lanzaron a la pista.

Son las 21 horas y en las puertas de la discoteca Social Club, en pleno Paseo Marítimo, se vive un ambiente enrarecido. Tras 16 meses cerradas a cal y canto ayer volvían a abrirse para dar la bienvenida, de manera muy tímida, al ocio nocturno en Mallorca. La prueba piloto, que pretendía aglutinar a cerca de 300 personas, apenas superó las 200 entradas vendidas, pero significó un gran paso hacia esa nueva normalidad tan anhelada.

La bebida se servía en la terraza

«Echábamos de menos todo. El cuerpo pide marcha y teníamos muchas ganas de volver a una pista de baile», aseguraban Clara Calvo, David del Valle y Esperanza Moreno, los primeros osados que se lanzaron a pegar cuatro bailoteos en la pista de baile. «Tener que ponerse la mascarilla corta el rollo, pero cuando bailas lo importante es el cuerpo, no la cara», festejaban con alegría.

La policía irrumpió para comprobar que todas las medidas se cumplían.

Emulando al concierto de Sidonie que se celebró un día antes en Calvià, todo el que entró al recinto acreditó la primera dosis de vacunación, entregó un test de antígenos negativo o mostró el Certificado Covid digital. En el interior del local estaba estrictamente prohibido cruzar la pista de baile sin mascarilla, que solo se podía apartar de la cara para beber en la zona de terraza.

Los asistentes empezaron a llegar a las 21 horas.

Aunque bajo un estricto protocolo, las sensaciones fueron positivas. «Estábamos deseando abrir. Creemos que esto es solo el primer paso que necesitábamos dar y estamos muy contentos», aseguraba la jefa de operaciones de Social Club, Mari Carmen De Pablo Garí. «Esto es como una montaña rusa. Esperamos una temporada para salvar los muebles. Nada más», reconocía por su parte Miguel Pérez-Marsa, presidente de la patronal balear de ocio nocturno Abone. «Hoy es un día para poner en marcha los protocolos de seguridad que aseguren el funcionamiento del ocio en el futuro», aclaraba por su parte el director de l’Institut Balear de Seguretat, Rubén Castro. Ahora hará falta que pasen unos días para saber si la experiencia, desde el punto de vista sanitario, sale bien y si el ocio nocturno puede volver a animar las noches de Mallorca.

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