El ministerio de Industria, Comercio y Turismo justificó ayer el sueldo de 150.000 euros anuales que abona a la exsecretaria de Estado de Turismo, la mallorquina Bel Oliver, por sus labores de asesoramiento en la Organización Mundial del Turismo (OMT) por el peso de esta actividad en la economía de España.

«El nombramiento de Isabel Oliver se decidió por la necesidad de tener un representante en la OMT debido a la importancia que tiene la actividad turística en la economía de nuestro país», explicaron desde el departamento de comunicación del Ministerio sin entrar a valorar la cuantía de sus emolumentos.

Desde el Ministerio de Reyes Maroto recordaron asimismo que el nombramiento, que subrayaron que se acordó el pasado mes de diciembre y que fue publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), tenía el objetivo de colocar en la OMT a «un experto reconocido en el ámbito del desarrollo sostenible», cualidades que al parecer adornarían el currículum de la política mallorquina.

Contactada Oliver por este diario, la asesora de la OMT declinó comentar la noticia publicada ayer por varios medios digitales especializados y remitió insistentemente al departamento de comunicación del Ministerio.

Escándalo de los sellos turísticos

Estos medios publicaron ayer a toda plana que el Gobierno central está pagando 150.000 euros al año por el puesto de «experta» que ocupa Isabel Oliver en la Organización Mundial del Turismo (OMT) desde diciembre de 2020. Y recordaban que la exsecretaria de Estado de Turismo fue cesada el pasado mes de julio tan sólo horas después del escándalo de los sellos Responsible Tourism para establecimientos que cumpliesen las normas sanitarias. Las empresas podían obtener el distintivo del Ministerio solo con hacer una «declaración responsable» de que adoptaban los protocolos sanitarios. Un mes después, el Ejecutivo interrumpió el proceso de concesión tras confirmarse que se estaban otorgando a usuarios falsos.

No obstante, el Gobierno volvió a vincular entonces el cambio a que Oliver pasaría a desempeñar un cargo «de relevancia internacional» en la OMT, aunque en ese momento no detalló cuáles serían sus funciones ni que correría a cargo del Ejecutivo.

Con el fin de sufragar los gastos del nuevo puesto de Oliver en la OMT, Turismo firmó un acuerdo con este organismo para «el desarrollo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), reto demográfico y turismo rural», con un coste para las arcas públicas de 150.000 euros al año.

Compensación a la OMT

En concreto, el Gobierno paga un sueldo anual de 123.335 euros a la exsecretaria de Estado, a lo que hay que sumar 9.460 euros de seguro médico y 3.569 euros de «otros gastos (representación, viajes, publicaciones)». Además, el presupuesto incluye un 10% de Costes de Apoyo en la gestión de la OMT con 13.636 euros al año, una compensación a esta última por el nombramiento de Oliver, que no ocupa un puesto de funcionaria de la OMT sino de empleada del Estado español.

Así, a Bel Oliver el ministerio de Turismo le abona el sueldo, subsidios, el seguro médico, la afiliación a fondos de pensiones, los viajes oficiales, las vacaciones en el hogar nacional y mudanza de sus enseres domésticos y efectos personales. En el momento que se publicó el acuerdo para la creación del cargo, éste ya tenía nombre y apellidos, concluye el medio especializado Preferente.

El PSIB defiende la capacidad e idoneidad para el cargo de su correligionaria

El PSIB-PSOE también justificó el cargo de Oliver en la OMT en que «el Gobierno de España siempre ha apostado por tener peso en la OMT por la importancia que tiene el turismo en nuestra economía y por la relevancia que tiene para España ser la sede del organismo de las Naciones Unidas dedicado al turismo». «Mediante un acuerdo firmado el pasado 16 de diciembre y publicado en el BOE, el ministerio de Turismo y la OMT acordaron desarrollar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de reto demográfico y turismo rural, como parte de la agenda 2030. Un objetivo por el que España propone a Oliver, como experta reconocida en este ámbito», prosiguió la formación balear, que incidió en que «pocas personas tienen un currículum tan relevante» como Oliver en el sector turístico y que este tipo de convenios con la OMT no son nuevos sino que ya existían.

Por otro lado, el conseller de Turismo, Iago Negueruela, afirmó desconocer las retribuciones de Oliver, pero defendió que fue una «magnífica secretaria de Estado», y esgrimió que es muy importante que alguien de Balears forme parte de organizaciones internacionales.