Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Un profesor de Geografía de la UIB denuncia «maniobras» para impedir su promoción

Gabriel Alomar acusa al director de su departamento de «vulnerar» el convenio colectivo por no convocar una plaza que le habría permitido progresar - «Se rechazó en una votación», defiende Joan Estrany

Facultad de Filosofía y Letras de la UIB.

Facultad de Filosofía y Letras de la UIB. B. Ramon

Gabriel Alomar, profesor de Geografía de la Universitat de les Illes Balears (UIB) desde hace catorce años, denuncia «maniobras encubiertas» del director de su departamento, Joan Estrany, para impedir que promocione a una plaza de superior categoría que, asegura, le corresponde en virtud del convenio colectivo del personal laboral docente de la UIB.

«Tenemos derecho a promocionar y optar a una plaza de nivel superior. Pero el director del departamento es el que la tiene que proponer y no ha querido, vulnerando el convenio colectivo de la universidad», explicó en conversación con este diario Alomar, que a día de hoy es profesor ayudante doctor y aspira a promocionar a la categoría de profesor contratado doctor, último paso antes de ser profesor titular.

Asimismo, Alomar acusó a Estrany de «aprovecharse de la condición de su cargo» para apartarle de la docencia universitaria. «Se ha agotado el plazo máximo de cinco años que tenía para promocionar a otra plaza y mi contrato se acaba», lamentó este profesor, que dirige el Máster en Paisaje y Restauración de la UIB y asegura acreditar méritos más que suficientes —docencia, publicaciones— para promocionar.

El pasado marzo el Consejo del Departamento de Geografía aprobó una plaza de profesor ayudante, una categoría inferior, y no la que habría permitido a Alomar continuar con su progresión académica. «Hubo una votación en la que se rechazó aprobar la plaza a la que él aspiraba con 24 votos de 30», argumentó Estrany consultado por este periódico. «Yo no tengo ningún poder para conceder una plaza a nadie, eso sería ilegal. El resultado de la votación fue claro», añadió.

Por su parte, una portavoz de la UIB, defendió el procedimiento. «El convenio colectivo se compromete a promover la estabilización del personal contratado, pero también permite transformar una plaza en función de razones presupuestarias o docentes. Esa plaza habría supuesto más horas de docencia que el departamento no puede asumir y que habrían sido a costa de reducir las de otros profesores», indicaron desde la universidad.

En todo caso, la UIB aseguró que «no se cuestiona ni la docencia ni la valía» de Alomar, pero destacó que «las plazas son públicas, no son de nadie».

Alomar asume que las plazas son de libre concurrencia y que por tanto nadie la tiene garantizada. Asegura que, simplemente, se le ha negado la posibilidad de optar, y se ha mostrado indignado porque «es la primera vez» que sucede algo así en su departamento. «En los últimos años han promocionado a los cuatro profesores ayudantes doctores anteriores, a todos se les dio esa opción menos a mí. Estrany lleva poco más de un año como director y a la primera de cambio ha hecho valer un odio personal hacia mí para cortar mis opciones de promoción y causarme el mayor perjuicio posible», subrayó.

Este profesor denunció el caso en una carta enviada el pasado mayo a Llorenç Huguet, que cumplía sus últimos días como rector. «La plaza de Ayudante parece expresamente y subrepticiamente fabricada para eliminar la posibilidad de que yo mismo pueda optar a la promoción a la que tengo derecho», indicó Alomar en su escrito, al tiempo que expresó una sospecha: «Tampoco es difícil vaticinar que será adjudicada por la comisión de valoración a algunos de los becarios que tiene a su cargo, o a algún miembro de su equipo de investigación».

Compartir el artículo

stats