El catedrático en Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial y hasta ayer rector de la Universitat de les Illes Balears (UIB), Llorenç Huguet se despidió del cargo haciendo balance de sus últimos ocho años como rector, mostrándose «convencido de que en estos dos mandatos hemos mejora la universidad» y que a su «entender» bajo su gestión «ha habido más luces que sombras».

Con estas palabras, Huguet buscó destacar la parte positiva de estos dos mandatos que inició tras superar primero al economista Antoni Riera en 2013 y después al catedrático en Organización de Empresas Rafel Crespí en 2017. Unos años en los que la UIB ha puesto en marcha nuevas infraestructuras y titulaciones, así como la puesta en marcha de la Facultad de Medicina, pero que ha estado salpicada por algunas polémicas como el conflicto en el departamento de Filosofía, la condena por acoso de un profesor a una profesora en este departamento o el caso de la venta irregular del fármaco Minerval, producido bajo el paraguas de la UIB y que desembocó en una sanción de un millón de euros del Govern.

Las luces y las sombras de una gestión en la que Huguet no profundizó más. Con todo, el rector saliente defendió haber sido capaz de «mantener la UIB como la institución de más alta calidad, arraigada al territorio y con presencia internacional» y celebró que todo lo que se ha conseguido en estos años en la UIB ha sido posible «gracias a una visión integradora» pero también «al trabajo de toda la comunidad universitaria y al apoyo institucional».

En esta línea agradeció a los diferentes directores generales del Govern «haber contado con la UIB al buscar soluciones a problemas relacionados con el mundo académico» y la colaboración «estrecha» con el conseller de Educación, Martí March, mostrándose convencido de que el nuevo conseller de Fondos Europeos, Cultura y Universidad, Miquel Company, «también será un gran apoyo ante los futuros retos y oportunidades que están por venir».

Emoción al recordar a su familia

Especiales palabras tuvo para la presidenta del Govern, Francina Armengol. Huguet recordó, en este sentido, que con estos últimos ocho años y su primer mandato ha coincidido como rector con todos los presidentes que ha tenido el Govern «y es con usted con quien he tenido una relación más estrecha», le dijo a Armengol.

Armengol también tuvo buenas palabras para Huguet, de quien destacó que «ha dejado un sello indeleble» basado en «una actitud dialogante y constructiva» que ha permitido «mejorar la universidad, respondiendo a las reivindicaciones de la comunidad universitaria, con la certeza de que el conocimiento y la educación son la esencia de la prosperidad, la justicia y la igualdad».

El rector saliente, que acabó deseando «suerte y aciertos» a su sucesor en el cargo, Jaume Carot, no pudo evitar emocionarse al pronunciar los agradecimientos a su familia, momento en el que incluso se le quebró la voz.