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Casi dos millones de euros al mes para apuntalar a familias sin recursos en Baleares

Más de 10.000 residentes en la isla se mantienen a flote gracias a la renta social garantizada y al complemento de la pensión no contributiva que da Asuntos Sociales

Reparto de alimentos en el comedor social Tardor durante la pandemia. Guillem Bosch

La emergencia económica derivada de la pandemia y la situación de pobreza estructural en la que se encuentran miles de familias de Mallorca han obligado al Govern a realizar un esfuerzo económico para apuntalar, en la medida de lo posible, hogares en los que entran pocos o ningún ingreso. La conselleria de Asuntos Sociales abona cada mes casi dos millones de euros a unas 7.500 familias de Mallorca —pueden ser de un solo miembro —en concepto de Renta Social Garantizada (Resoga) y complemento de la pensión no contributiva, dos prestaciones cuya cuantía varía en función de cada caso.

Durante el pasado marzo la conselleria que dirige Fina Santiago abonó 1.955.209 euros a 7.524 hogares —titulares de la prestación— que alcanzaron a un total de 10.483 personas. En el conjunto de Baleares la nómina ascendió a 2.252.470 euros que llegaron a 12.207 beneficiarios. «Cuanto más pequeño es el pueblo, más cohesión social hay porque entre los vecinos se ayudan. Donde encontramos más desigualdades es en poblaciones más grandes, ahí es donde tenemos que llegar a más familias», subraya Santiago.

La mayor parte del gasto corresponde lógicamente a Palma, donde Asuntos Sociales destinó 1.229.370 euros, más de la mitad del total de la nómina mensual.

Hay casos como el de Alaró, donde coinciden el número de titulares de la prestación con el de beneficiarios: 24. En este caso se trata de personas mayores que viven solas y reciben el complemento de la pensión no contributiva. En otros municipios como Alcúdia o Marratxí la diferencia entre el número de hogares y el de beneficiarios indica que hay más familias que reciben el Resoga.

Gran parte de los 7.524 titulares de la nómina de marzo fueron receptores del complemento de la pensión no contributiva. En total 5.165 personas, que son quienes perciben las pensiones más bajas de las islas, ingresaron hasta 150 euros de complemento, máximo que permite la ley estatal.

El resto, 2.359 familias, percibieron la Resoga, una prestación cuyo importe mínimo es de 462 euros pero que se va ampliando en función del número de miembros de la familia y su nivel de ingresos. «Se optó por esta fórmula para intentar paliar no solo la pobreza crónica sino también la vulnerabilidad económica sobrevenida», explica la consellera de Asuntos Sociales.

Y quienes suelen pedir ayuda son mujeres. «El 64% de las titulares de las prestaciones son mujeres. Tendemos a pedir más ayuda que los hombres. Hay un componente de género que creo que es muy positivo porque empodera a las mujeres», manifiesta Santiago.

Cinco años

El pasado mayo la Renta Social Garantizada cumplió cinco años desde que entrara en vigor en Baleares. Durante este tiempo Asuntos Sociales ha destinado casi 87 millones de euros al pago de una ayuda que ha llegado a más de 21.000 familias del archipiélago.

Parte de estas rentas sociales concedidas han sido destinadas a familias sin recursos y otra parte a complementar la pensión no contributiva de personas mayores, que está en torno a 350 euros de media.

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