DTO ANUAL 25,99€/año

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Las discotecas de Baleares quieren abrir en julio y recuperar la normalidad en agosto

Esta semana está prevista la primera reunión que se dedicará a negociar la desescalada del sector

Imagen de una discoteca de la isla antes de la pandemia. | M. BORRÁS

Imagen de una discoteca de la isla antes de la pandemia. | M. BORRÁS

El sector de salas de fiestas y discotecas tiene ya diseñado el plan de desescalada que va a ofrecer al Govern balear en la reunión que ambas partes tienen previsto mantener durante esta semana, y que pasa fundamentalmente por iniciar su apertura durante el mes de julio con horario reducido, para recuperar la normalidad y poder cerrar a las 6 de la madrugada a partir de agosto. Y siempre con la pretensión de que se les permita reabrir las pistas de baile, aunque con un acceso controlado a las mismas para evitar aglomeraciones, al considerar que sin esta oferta su producto queda totalmente desvirtuado.

El presidente de la asociación balear de ocio nocturno (Abone), Miguel Pérez-Marsá, reconoce que el plan que se quiere presentar ante la conselleria de Turismo contempla esas dos fases: un inicio de actividad durante el mes de julio con mayores restricciones, para ya durante agosto normalizar la actividad, aunque manteniendo algunas limitaciones vinculadas con la situación sanitaria que se viva en ese momento, como podría ser no dar servicio en barra y solo en mesas. Desde esta asociación se indica que se quería desarrollar una prueba piloto a finales de junio en alguna discoteca de la isla, previsiblemente de Palma o de Platja de Palma, pero el Govern solo contempla por ahora hacerlo en Eivissa, mientras que en Mallorca se haría en el concierto de Sidonie, en el Mallorca Live.

Aunque Pérez-Marsá se reserva la ‘letra pequeña’ de su propuesta para presentarla ante la Conselleria durante la reunión que van a mantener esta semana, empresarios del sector sí avanzan las pretensiones acordadas en el seno de esta patronal. Y una fundamental, que choca con las medidas aprobadas el pasado miércoles por el ministerio de Sanidad, es la propuesta de abrir las pistas de baile desde el primer momento, argumentando que sin ellas la oferta de las discotecas queda desvirtuada.

El plan que se va a poner sobre la mesa contempla acordonar estas zonas de baile, dejando un solo punto de acceso a ellas, en el que se ubicaría personal del establecimiento para controlar el número de personas que acuden alas mismas y evitar así que no se respeten las distancias, que haya aglomeraciones o que no se haga uso de la mascarilla. Pero la decisión de Madrid es que por el momento no haya baile en el interior de los locales.

Se propondrán también dos fases de horarios: durante julio se quiere mantener la actividad si es posible hasta las 4 de la madrugada, para extenderla hasta las 6 en agosto. Aquí de nuevo se produce una colisión con las reglas fijadas por el ministerio de Sanidad, dado que éste solo contempla que se pueda abrir hasta las 3 de la madrugada en las zonas de baja incidencia de la covid-19 mientras el 70% de la población no esté vacunada, un objetivo que teóricamente debería de alcanzarse a finales de agosto.

Por lo demás, se asume que el servicio se deberá de dar en mesas, con la petición de que sean de 8 a 10 personas como máximo en cada una y que mantengan la distancia adecuada, y no en barra. También se contempla el dispositivo para comprobar que los que acceden están vacunados o se han hecho alguna prueba de antígenos o PCR.

Hay un punto que sí señala el presidente de Abone: la práctica totalidad del sector está deseando abrir durante este verano, tras más de un año sin actividad, porque muchas empresas están en el límite de sus fuerzas.

Compartir el artículo

stats